
El tablero político en la provincia de Córdoba se reconfigura con una jugada de peso por parte del senador Luis Juez. A pocas semanas de haber sellado una alianza con La Libertad Avanza, el líder del Frente Cívico comenzó a desmarcarse del gobierno de Javier Milei, con una serie de votos en el Congreso que marcan un claro punto de inflexión en su relación. Esta nueva postura, según sus allegados, responde a una estrategia de largo plazo que tiene como objetivo central la gobernación de Córdoba en las elecciones de 2027.
La ruptura, o al menos el distanciamiento, se hizo evidente tras la exclusión de Juez de las listas electorales. Inmediatamente, el senador encadenó una serie de votaciones en contra de iniciativas clave del Poder Ejecutivo. Rechazó los decretos impulsados por Federico Sturzenegger, defendió el financiamiento del Hospital Garrahan y, en un gesto simbólico, apoyó el incremento del presupuesto universitario. Estas decisiones, que colisionan con el corazón del discurso libertario, fueron celebradas en su entorno, que ven en ellas una oportunidad para «afianzar el Luis» en el electorado cordobés.
Allegados a Juez confirmaron que, si bien el Frente Cívico sigue dispuesto a colaborar para que La Libertad Avanza obtenga una buena elección, la mira está puesta en los comicios de 2027. La estrategia se basa en un análisis del actual escenario político: con la figura de Rodrigo de Loredo debilitada y con un candidato a nivel nacional sin el peso político suficiente para consolidarse, el próximo duelo por la gobernación se vislumbra como una disputa real entre el actual mandatario, Martín Llaryora, y Luis Juez.
Una de las «espadas» del juecismo afirmó que «sabíamos que esta no era nuestra elección porque estamos enfocados en ganar Córdoba en 2027». El entorno del senador también considera que el «desastre» en el que se encuentra inmerso el radicalismo de Córdoba, con un liderazgo fracturado y un futuro electoral incierto, allana el camino para reflotar un acuerdo con el sector que busca verdaderamente oponerse al peronismo.
El desmarque de Juez, sin embargo, se justifica en un plano de coherencia ideológica. «Estamos a disposición de Bornoroni para la campaña y queremos que el Presidente tenga cinco diputados por Córdoba, pero Juez no iba a votar en contra de la discapacidad, de la salud pública, de la educación gratuita y de los institutos como el INTA o Vialidad», expresaron desde su círculo íntimo, diferenciando el proyecto político de los principios que consideran innegociables.
El panorama que se avizora en Córdoba es el de una disputa real por el poder. Como afirman en el Frente Cívico, «hoy, el único opositor a Llaryora que está en pie es Juez», ya que La Libertad Avanza no ha puesto un candidato de peso para el 2027.
