
Conflicto en el Mar Negro y presión sobre el trigo
El mercado internacional de granos atraviesa jornadas de incertidumbre marcadas por el recrudecimiento de las acciones bélicas en el Mar Negro. La paralización total del puerto ruso de Novorossisk —que concentra junto al Mar de Azov cerca del 90% del despacho de cereales de Rusia— generó una prima de riesgo logístico sobre el precio del trigo. A esto se suman las agresiones a las instalaciones fluviales de Izmail sobre el río Danubio, lo que provocó una caída interanual del 75% en las exportaciones agrícolas ucranianas durante los primeros días de agosto.
El escenario productivo global del trigo también refleja dificultades en otros orígenes. En Alemania, las altas temperaturas obligaron a recortar la estimación de cosecha a 20,55 millones de toneladas, mientras que la entidad australiana GIWA redujo la previsión del país oceánico a 9,03 millones de toneladas a causa de la sequía. En el ámbito sudamericano, Brasil proyecta incrementar sus importaciones más de un 20% tras una reducción del área sembrada, en tanto que en la Argentina las hectáreas implantadas avanzan en buenas condiciones, aunque con cotizaciones locales que luchan por consolidarse sobre los 220 dólares por tonelada.
Sorpresas del USDA y firmeza en el maíz
El reciente informe mensual del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) dejó un balance alcista para el maíz. A pesar de una reducción en los rendimientos promedio proyectados, la expansión del área sembrada incrementó levemente la producción final. Sin embargo, un repunte sustancial en la demanda exportadora determinó un recorte de 3,5 millones de toneladas en los stocks finales estadounidenses, ubicándose por debajo de las previsiones del mercado. A nivel internacional, las pérdidas por sequía en Francia —con la peor campaña desde 1980— y las restricciones de riego en México condicionan la oferta global, mientras que en Brasil el consumo interno absorberá un volumen mayor.
En el mercado local argentino, el avance de la cosecha de maíz registró un atraso de casi 18 puntos porcentuales respecto del año anterior, alcanzando el 77% de la superficie apta. Si bien la masa de camiones hacia los puertos de Rosario experimentó un incremento significativo superando las 3.000 unidades diarias, las condiciones climáticas y la amenaza de precipitaciones continúan demorando las labores en el campo.
Comportamiento de la soja y expectativas por el Crop Tour
En relación con el complejo sojero, el estado de las labores en Estados Unidos mostró cierta estabilidad, complementada por el regreso de China a la operatoria comercial. El gigante asiático concentró compras semanales por 1,5 millones de toneladas e impulsó nuevas operaciones a través de ventas fijadas bajo la modalidad flash. El ajuste del USDA elevó moderadamente el área sembrada e incrementó la molienda interna, dejando los stocks finales con variaciones mínimas.
La atención del sector durante los próximos días se centrará en el desarrollo del ProFarmer Crop Tour en Estados Unidos, relevamiento de campo que aportará estimaciones directas sobre los rendimientos en las principales zonas productoras. En el plano local, la comercialización de la oleaginosa mantiene un ritmo pausado a la espera de valores más atractivos en el disponible.
