
Una jornada para el olvido en la MLS
Lionel Messi y el Inter Miami sufrieron un duro tropiezo en su aspiración por recortar distancias con la cima de la Conferencia Este de la Major League Soccer. El equipo de Florida cayó por un contundente 4-1 en su visita a Nashville SC, en un encuentro marcado por las incidencias negativas para el astro rosarino.
Pese a jugar los 90 minutos y ser el eje de los ataques de su equipo, el capitán argentino no pudo torcer la historia en una noche negra que incluyó un penal fallado, una conquista anulada y una tarjeta amarilla.
El penal atajado y la polémica del gol anulado
La oportunidad más clara para el Inter Miami llegó tras una falta sobre el delantero uruguayo Luis Suárez dentro del área. Messi asumió la responsabilidad desde los doce pasos, pero el arquero Brian Schwake adivinó la trayectoria de su remate y logró contener el disparo.
En la continuidad de la jugada, el defensor español Sergio Reguilón capitalizó el rebote y mandó la pelota a la red. Sin embargo, el festejo fue efímero: el árbitro invalidó el tanto de inmediato al sancionar invasión de área por parte de Reguilón antes de la ejecución del penal.
Una racha atípica y la efectividad de Nashville
El fallo desde los doce pasos significó el tercer penal consecutivo sin convertir para Messi, una racha altamente infrecuente en su carrera. Para colmo de males, el atacante fue amonestado más tarde tras reaccionar con ironía ante una sanción arbitral.
Por su parte, Nashville capitalizó los desajustes defensivos de la visita para sellar una goleada inapelable por 4-1. El resultado representa un duro revés para las pretensiones del conjunto dirigido por Guillermo Hoyos en la recta decisiva del certamen.
