
Mientras el promedio nacional registró una caída del 3,2% entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, la provincia patagónica sumó más de 6.600 nuevos puestos de trabajo. El gobernador Rolando Figueroa atribuyó el resultado a las políticas de formación y el impulso de Vaca Muerta.
En un contexto económico nacional complejo, la provincia de Neuquén logró posicionarse como el distrito con mayor expansión de la actividad laboral en el sector privado. Según los datos oficiales difundidos recientemente, la provincia alcanzó un crecimiento del 4,6% entre finales de 2023 y diciembre de 2025, lo que se traduce en la incorporación de 6.658 nuevos trabajadores al mercado formal.
El desempeño neuquino destaca especialmente al compararlo con el resto del país. Según el relevamiento de Politikon Chaco sobre la serie desestacionalizada, solo Neuquén (+4,6%) y Río Negro (+0,8%) mostraron variaciones positivas. En contrapartida, el promedio nacional sufrió una retracción del 3,2%, con caídas alarmantes en provincias como Santa Cruz (-16,2%), La Rioja (-13,6%) y Catamarca (-11,3%).
Políticas públicas y sector energético
El gobernador Rolando Figueroa destacó que estos números son el resultado de un trabajo conjunto entre el sector público y el privado. A través de sus canales oficiales, el mandatario resaltó la efectividad del programa #EmpleaNeuquén, diseñado para facilitar la inserción laboral y el asesoramiento a quienes buscan empleo formal.
«Trabajo real para los neuquinos», afirmó Figueroa, quien además puso el foco en el futuro cercano mediante el fortalecimiento del Instituto Vaca Muerta. Esta iniciativa busca potenciar la actividad energética —motor principal de la economía regional— a través de la capacitación técnica y profesional de la mano de obra local, asegurando que el crecimiento de la industria se traduzca en oportunidades directas para los habitantes de la provincia.
Incluso grandes centros urbanos como CABA (-2,2%), Córdoba (-2,8%) y Buenos Aires (-3,6%) registraron números negativos en el mismo periodo, lo que refuerza la excepcionalidad del fenómeno neuquino, traccionado por el desarrollo de los yacimientos no convencionales y una estructura de incentivos a la contratación privada.
