
El mercado de los snacks no deja de sorprender. En las últimas semanas, un nuevo producto irrumpió en las góndolas y las redes sociales con una propuesta tan audaz como peculiar: los Peronachos, un snack crocante con sabor a choripán y una clara alusión al General Juan Domingo Perón.
El producto, fabricado por la empresa Maixanas, con sede en Morón, Conurbano bonaerense, se autoproclama como «el nacho más argentino de todos». El nombre, que fusiona «Perón» y «nachos», es solo el inicio de una serie de elementos que buscan generar una conexión con la identidad nacional. El packaging, con los colores celeste y blanco, la Casa Rosada de fondo y una icónica imagen de Perón, complementa la idea.
La compañía utilizó una presentación emotiva para su lanzamiento: «La argentinidad es algo que solo los argentinos entendemos… Con mate en mano, la pasión en la piel, el asado humeando, la cancha explotando y los amigos alrededor. Porque ser argentino no se explica, ¡se siente! Y ahora también se come: Peronachos sabor choripán». La elección de un sabor tan característico como el choripán refuerza la narrativa de un producto netamente local. Algunos consumidores, sin embargo, han notado que el sabor tiene más notas a chimichurri y un toque picante, lo que agrega un matiz inesperado a la experiencia.
Precio y viralidad
La popularidad de los Peronachos creció de la mano de kiosqueros y distribuidores que comenzaron a compartir el producto en redes. Uno de ellos, Claudio Páez, dueño de un kiosco en el barrio de Almagro, ofreció una promoción de dos paquetes por $2.000, impulsando su viralización. Por su parte, una distribuidora en Lomas del Mirador los ofrece a un precio de $1.469 por unidad.
Además de su peculiar identidad, el snack se distingue por ser un producto libre de gluten (sin TACC), una característica que lo hace accesible a un segmento de la población con celiaquía, ampliando su mercado potencial.
La aparición de los Peronachos no solo genera curiosidad, sino que también es un reflejo de cómo la cultura y la política se entrelazan en la vida cotidiana de los argentinos, incluso en el mundo de los alimentos. Mientras algunos celebran la creatividad y el humor detrás de la propuesta, otros debaten sobre la pertinencia de utilizar figuras políticas en productos comerciales. Lo cierto es que, más allá de la polémica, los Peronachos ya se han convertido en un fenómeno viral que demuestra que en Argentina, la creatividad gastronómica no tiene límites.
