
Los datos de ventas interanuales ratifican una brecha cada vez mayor. Crecen las ventas de bienes de lujo pero se desploma el consumo masivo como alimentos en supermercados.
En lo que va del año su puede observar una fuerte mejora en los ingresos reales de las clases más acomodadas. En paralelo, las clases menos favorecidas vieron disminuir su poder de compra en los bienes y servicios de consumo masivo.
Se observa un crecimiento del 42% interanual en el patentamiento de autos importados de alta gama y electrónica. Por otra parte disminuyó la compra de heladeras, freezers, pequeños electrodomésticos y línea blanca.
Cayó fuertemente también el consumo de lácteos (-17,6% en el primer semestre) y 2024 apunta a ser el año con el peor registro histórico. Lo mismo con la carne vacuna y la yerba. De esta última, se vendieron casi 68.000 kilos menos por día y la caída acumulada en los primeros nueve meses asciende a 18.483.312 kilos.
Las clases medias y bajas continúan endeudándose para comprar alimentos. Desde noviembre de 2023 ha aumentado notablemente la compra con tarjeta de crédito batiendo récords históricos. Superó el 42% en julio, el número más alto desde su instrumentación.
