
Un operativo de control policial logró desbaratar una maniobra de narcotráfico al interceptar un micro de pasajeros que circulaba desde Punta Alta con destino a la ciudad de Bahía Blanca. La inspección culminó con la detención de un pasajero, quien transportaba cuatro kilogramos de cocaína de alta pureza que llevaba adheridos de manera artesanal a su abdomen.
El hombre detenido, cuya identidad no fue revelada de forma inmediata, fue rápidamente puesto a disposición de la Justicia Federal. El caso subraya el riesgo de la utilización de rutas y medios de transporte de corta distancia para el traslado de estupefacientes en la modalidad conocida como «narcomula».
El método de ocultamiento y la intervención policial
El procedimiento se llevó a cabo durante un control de rutina sobre el micro que cubría el trayecto Punta Alta-Bahía Blanca. La atención de los efectivos se centró en la actitud evasiva y visiblemente sospechosa de uno de los pasajeros.
Tras solicitarle al individuo que se identificara y que permitiera una palpación de seguridad, los agentes confirmaron sus sospechas. El pasajero ocultaba la droga adherida directamente a su cuerpo. Los paquetes de cocaína estaban compactados y envueltos de forma hermética, asegurados a la zona abdominal mediante fajas y cinta adhesiva, buscando pasar desapercibidos bajo la vestimenta.
Una vez desprendida, la sustancia fue sometida a las pruebas de rigor, arrojando un resultado positivo para clorhidrato de cocaína. El pesaje total de lo incautado fue de 4.000 gramos, una cantidad considerable que indica que no se trataba de dosis para consumo personal, sino de un cargamento destinado a la comercialización.
La modalidad «mula» en el corredor local
Aunque la figura de la «mula» suele asociarse al tráfico internacional o de larga distancia, este caso demuestra que las redes de narcotráfico están utilizando cualquier vía de comunicación para el movimiento de la droga, incluso los servicios de transporte que conectan ciudades cercanas en el interior bonaerense.
El transporte de estupefacientes adosados al cuerpo es un método de alto riesgo, tanto por la posibilidad de ser detectado como por el peligro físico que implica para el portador. Una ruptura o filtración del empaque podría provocar una sobredosis letal debido a la absorción cutánea o la ingesta involuntaria de la sustancia.
La causa y la competencia judicial
El detenido enfrenta cargos por infracción a la Ley Nacional N° 23.737 de Estupefacientes (Tráfico de Drogas). Dada la magnitud y la tipología del delito, la causa quedó inmediatamente bajo la órbita de la Justicia Federal, que tiene competencia en este tipo de ilícitos.
El personal federal y las autoridades judiciales se encuentran ahora enfocados en la investigación para determinar no solo la identidad de los destinatarios finales de la cocaína, sino también la estructura de la organización criminal que orquestó la operación, y si este pasajero actuaba bajo coacción o a cambio de una remuneración, como es habitual en estos casos. Este secuestro es un golpe significativo a la cadena de distribución de estupefacientes en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires.
