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El costo de la salud: medicamentos para adultos mayores subieron un 0,5% en Bahía durante septiembre

Los precios de los medicamentos esenciales para los adultos mayores en Bahía Blanca registraron un incremento del 0,5% durante el mes de septiembre, según revelan los relevamientos especializados en el rubro farmacéutico de la ciudad. Si bien esta cifra se sitúa significativamente por debajo de la inflación general del mes, que rondó el 2,1% en el índice local del CREEBBA, la persistencia de los aumentos representa una preocupación constante para el sector pasivo y sus economías.

El índice de precios de los medicamentos, que se centra en una canasta de los fármacos más consumidos por la población de la tercera edad, refleja la tendencia de subas moderadas pero ininterrumpidas que afectan directamente el poder adquisitivo de jubilados y pensionados.


 

La dinámica de los precios y el rol del PAMI

 

El incremento del 0,5% en septiembre contrasta con los meses anteriores. Por ejemplo, en agosto, los medicamentos en Bahía Blanca habían promediado una suba del 1% según datos locales. La desaceleración en septiembre podría estar vinculada, en parte, a los acuerdos de actualización de precios que sostiene el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) con las cámaras de laboratorios farmacéuticos.

De hecho, se informó que a partir del 1º de septiembre, el «Precio PAMI» se ajustó en un 1,9% sobre el precio vigente del mes anterior. Esta actualización afecta el precio de referencia para la cobertura de los afiliados y, si bien no siempre se traslada de forma directa y total al precio final que paga el jubilado (debido a los descuentos y la cobertura en sí), impacta en la estructura de costos y la variación de precios percibida en el mostrador.

 

Preocupación constante en la economía pasiva

 

Aunque el porcentaje del 0,5% pueda parecer marginal en comparación con el 2,1% de inflación general que midió el CREEBBA para septiembre en Bahía Blanca (donde el rubro Salud, en su conjunto, aumentó un 3,0%), el impacto en el bolsillo de los adultos mayores es desproporcionado.

Para la población pasiva, que destina una porción crucial de sus ingresos al cuidado de la salud y la adquisición de tratamientos crónicos, cualquier suba implica un esfuerzo adicional. Los medicamentos no son bienes sustituibles o prescindibles; por lo tanto, la necesidad de comprarlos es ineludible.

Dato Clave: Si bien los farmacéuticos han señalado en ocasiones anteriores que el costo de los medicamentos ha estado históricamente por debajo de la inflación general, la acumulación de subas mes a mes genera un peso insostenible para aquellos jubilados cuyos ingresos no se actualizan al mismo ritmo que los precios.

 

Contexto regional y proyecciones

 

El rubro «Salud» a nivel general fue uno de los que más impulsó el índice inflacionario local en septiembre. Dentro de esta categoría, no solo se contemplan los medicamentos, sino también las cuotas de prepagas, servicios médicos privados y otros gastos relacionados. Esto demuestra que, aunque la suba de los medicamentos específicos para PAMI haya sido baja, el costo total del acceso a la salud sigue siendo un motor de la inflación y una preocupación central.

La esperanza del sector se centra en que los próximos meses mantengan una tendencia de moderación en los precios, alineada con los acuerdos sectoriales. Sin embargo, la volatilidad económica y los constantes ajustes de costos a nivel nacional sugieren que la presión sobre el valor de los productos farmacéuticos seguirá siendo alta, obligando a los adultos mayores a una planificación estricta de sus gastos mensuales.

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