
La política económica y exterior del gobierno de Javier Milei fue blanco de severas críticas por parte del ex Ministro de Defensa y ex Canciller, Jorge Taiana. En declaraciones recientes, el dirigente de Unión por la Patria no escatimó en advertencias, sosteniendo que el rumbo adoptado por la administración libertaria está llevando al país hacia un «desastre equivocado» y que las medidas implementadas están lejos de generar la recuperación prometida.
Alerta por el Endeudamiento y el «Plan Financiero»
Taiana concentró gran parte de su crítica en la gestión económica, calificando el plan oficial como un mero «plan financiero» basado en mayor endeudamiento y en «extraerle más a los que menos tienen». El ex funcionario desestimó la bandera del superávit fiscal que enarbola el Gobierno, argumentando que se logra a costa de la paralización de la obra pública, el empobrecimiento de las provincias y el incumplimiento de obligaciones sociales.
«El gobierno tomó una realidad compleja y con una crisis importante, pero lo cierto es que ha profundizado la crisis,» sentenció Taiana. Su visión apunta a que el supuesto éxito fiscal es una falacia que esconde un agravamiento de la situación social y un «fracaso del plan financiero» que solo contribuye a un futuro más comprometido para la nación. Esta postura se alinea con las voces de otros economistas que alertan sobre los costos sociales del ajuste extremo.
Pérdida de Soberanía y Desprecio por la Integración Regional
Más allá de lo económico, el eje central de la acusación de Taiana es el riesgo que corre la soberanía nacional en distintos planos. El ex Canciller criticó duramente el «desprecio» del gobierno de Milei por la integración regional y las alianzas estratégicas, una política que, a su juicio, debilita la posición de Argentina en un contexto global que se encamina hacia el multipolarismo.
Taiana recordó que el fortalecimiento regional es crucial para que Argentina tenga «más espalda» para negociar y defender sus intereses. La decisión de no ingresar a los BRICS, la paralización del MERCOSUR y el ninguneo a organismos como la CELAC son vistas por el ex ministro como una destrucción de la «gran Alianza en América del Sur» y una pérdida de autonomía.
«Hoy no podés tener soberanía si no tenés integración, porque sos una especie de bichito chiquito que te aplastan,» afirmó, destacando que en el siglo XXI la soberanía implica alianzas serias con iguales.
La «Desmalvinización» y la Política de Defensa
En el ámbito de la defensa y la política exterior, Taiana fue categórico al describir la gestión de Milei como una estrategia de «desmalvinizar». El ex Ministro de Defensa sostiene que la gestión actual busca sacar el reclamo de las Islas Malvinas del discurso público y de la política exterior, lo que se ha visto reflejado en la modificación de posturas históricas en foros internacionales.
La supuesta priorización de mejorar el comercio con Gran Bretaña sobre el reclamo de soberanía, sumado a los cambios de posición en temas sensibles como la cuestión Palestina, han provocado, según Taiana, que «muchos países, la mayoría del mundo, tome una distancia de nosotros,» afectando directamente el apoyo internacional que Argentina históricamente recibió en su defensa por las Islas.
Además, criticó la intención de utilizar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior, una acción que consideró «ilegal» y contraria a las leyes de Defensa y de Seguridad Interior, las cuales establecen roles claros para cada fuerza y prohíben poner a los militares en funciones policiales. Taiana argumentó que esta medida tiene como fin un «nivel de militarización más alto» de la protesta social.
Un Gobierno «Antinacional» que «Destruye el Estado»
En un panorama más amplio, Jorge Taiana definió al gobierno de Milei como «antinacional» y con la intención de «destruir el Estado argentino». Para el ex Canciller, el objetivo del presidente es desmantelar las instituciones y los logros construidos, como se evidencia en el «retiro de la ciencia y la tecnología», y el desprecio por conceptos fundamentales como la justicia social.
El ex ministro concluyó que, si bien la Argentina posee enormes posibilidades a mediano plazo por sus recursos, ubicación geopolítica y potencial humano, el camino actual es un intento «reaccionario» que busca volver atrás y desconocer el rol del Estado y la idea de justicia. El desafío, planteó, es la unidad política para «detener a Milei» y trabajar por una Argentina que recupere la soberanía política, la independencia económica y la justicia social en el siglo XXI.
