
Sin dudas, sobran motivos para festejar. Lo del Expreso en este certamen continental desde los número es fabuloso. Fantástico e histórico, mandando a un gigante como Gremio de Porto Alegre a jugar la reclasificación para ver si llega a octavos de final. Sin embargo, la sensación que quedó en en el estadio Malvinas Argentinas fue agridulce. Una vez más, el equipo de Solari no se mostró sólido. Y sufrió muchísimo cada vez que el conjunto peruano le movió el balón y le generó múltiples situaciones de peligro.
El primer tiempo fue para el olvido. Sólo se pudieron contabilizar dos situaciones de peligro. En el inicio, un mano a mano de Altamira que contuvo muy bien el arquero de Grau y sobre el final, Sandoval se falló un gol de cabeza abajo del arco de Petroli. Increíble. El resto del tiempo, aboslutamente nada, Godoy Cruz careció de todo: cero iniciativa.
En el complemento, la historia cambió de entrada. Centro de Poggi, toque de Abrego y apareció Auzmendi para definir por arriba de Alvarez. Golazo. Pero, el Tomba no se pudo hacer pie, no hizo pesar su localía y dejó crecer al equipo de Angel David Comizzo, que llegó al empate a través de un golazo de Bandiera. Minutos después, otra obra de arte del conjunto peruano, terminó en un golazo de Vilca que lo puso arriba en el marcador. Lo positivo: el Tomba reaccionó de inmediato y con un tanto de Luca Martínez Dupuy selló el 2-2 final que le permitió termimar puntero en el Grupo D de la Copa Sudamericana y pasar directamente a octavos de final.




