
La noticia puso fin a una disputa legal que empezó en 2019. En ese momento, el manager musical Scooter Braun compró el sello Big Machine y junto con él los derechos de los discos: Taylor Swift (2006), Fearless (2008), Speak Now (2010), Red (2012), 1989 (2014) y Reputation (2017).
La artista aseguró en una carta publicada en su sitio oficial: «Todo lo que he hecho ahora me pertenece», Agregó: «He estado llorando de alegría… desde que supe que esto realmente está sucediendo», aseguró.
