
Según el Indec, en marzo los sueldos privados registrados apenas subieron un 2,1% frente a una inflación superior. Los estatales amortiguaron parcialmente el mes con una suba del 5%, pero acumulan un desplome del 17% en lo que va de la era Milei.
El poder adquisitivo de los trabajadores formales en la Argentina continúa atrapado en un laberinto contractivo. Los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmaron que los salarios registrados, consolidando tanto al ámbito público como al privado, volvieron a quedar por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante el mes de marzo. Con este nuevo retroceso, el ingreso de los empleados bajo convenio encadenó un preocupante registro de siete meses consecutivos de deterioro real.
La dinámica del tercer mes del año expuso, además, un comportamiento asimétrico entre los dos grandes motores del empleo registrado, donde la peor parte se la llevó el sector corporativo y de servicios privados.
El sector privado formal, el más golpeado en marzo
De acuerdo con el informe técnico del organismo estadístico, el bloque del sector privado registrado evidenció una fuerte desaceleración en sus ajustes paritarios durante marzo, anotando una suba nominal de apenas el 2,1%. Frente a la inercia de los precios al consumidor, este porcentaje se tradujo de forma automática en una pérdida real del poder de compra del 1,28% en solo 30 días.
Si se analiza la secuencia de los últimos siete meses, que marcan la fase más aguda del actual proceso recesivo, el deterioro acumulado de los ingresos en el sector privado formal alcanza el 4,8%. Las dificultades de las empresas para convalidar subas por encima de la inflación, en un escenario de caída de ventas y parálisis de la actividad, explican el freno en las negociaciones colectivas.
El empleo público amortiguó el mes, pero lidera las pérdidas históricas
En la otra vereda, el sector público traccionó el índice general hacia arriba en marzo con un incremento promedio del 5%. Dentro de esta estructura, las remuneraciones en el esquema estatal nacional avanzaron un 5,8%, mientras que los sueldos de las administraciones provinciales y municipales lo hicieron en un 4,7%.
Este reajuste significó una mejora real transitoria del 1,61% para los empleados del Estado durante marzo. Sin embargo, el alivio mensual resulta marginal al contrastarlo con el mediano plazo: el sector público acumula una baja real del 4,39% en los últimos siete meses y lidera el podio del ajuste en la gestión de la Casa Rosada.
Balance de la era Milei: el saldo de la motosierra salarial
Al realizar el balance consolidado desde la asunción del presidente Javier Milei, la pérdida de poder adquisitivo se vuelve drástica, especialmente en las dependencias estatales.
Salarios estatales: Acumulan un desplome real del 17,03% en lo que va de la gestión libertaria, aun computando el leve recorte de la baja obtenido en marzo.
Salarios privados contractivos: Presentan una caída real acumulada del 4,8%, explicada casi en su totalidad por el raid negativo iniciado en el último trimestre del año pasado.
Las estadísticas del Indec consolidan una tendencia macroeconómica de fondo que afecta de manera directa los niveles de consumo masivo en el mercado interno: los ingresos formales continúan corriendo de atrás a la canasta de bienes y servicios. Salvo por mejoras excepcionales en sectores puntuales de alta rentabilidad, la masa salarial global sigue perdiendo terreno, licuando la capacidad de ahorro y subsistencia de la clase trabajadora argentina
