
n un operativo conjunto llevado a cabo a las 6:30 de la mañana, personal de la Comisaría Séptima de policía, junto a agentes de Fiscalización del Municipio, efectivos de la UTOI, Policía Local y Comando de Patrullas, procedieron a una nueva clausura y desalojo de asistentes en el conocido after «Black V», ubicado en Güiraldes Nro. 97. El establecimiento, perteneciente a la familia Vidal Ríos, ha sido inhabilitado para operar por tiempo indeterminado debido a la reiterada falta de habilitación municipal.
Este no es un hecho aislado, ya que el local ha sido clausurado en múltiples ocasiones previas por incumplir con la normativa vigente. En esta oportunidad, la intervención se realizó en cumplimiento de un oficio judicial que autorizó la clausura definitiva y el desalojo de los concurrentes, amparándose en la infracción a la Ley 7315, que regula las habilitaciones comerciales.
Inspectores municipales, con la debida orden judicial, notificaron al responsable del «Black V» sobre la imposibilidad de reabrir el local por un periodo indefinido. La medida busca poner fin a una situación de reiterado incumplimiento de las normativas de seguridad y funcionamiento que rigen para este tipo de establecimientos.
El Comisario Dino Bragagnolo, Jefe de la Comisaría Séptima, firmó el parte de prensa que detalla el procedimiento. La acción coordinada entre las distintas fuerzas de seguridad y el área de fiscalización municipal refuerza el control sobre los espacios de esparcimiento nocturno en la ciudad, especialmente aquellos que operan sin las habilitaciones correspondientes, poniendo en riesgo la seguridad de los asistentes.

