
En una escalada de la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, el presidente Javier Milei firmó el veto a tres leyes que habían sido aprobadas con un amplio consenso en ambas Cámaras. La oposición, en un gesto de clara confrontación, anunció que buscará revertir estos vetos, un movimiento que pondrá a prueba su capacidad de articulación y la lealtad de sus aliados en el Congreso.
Las leyes vetadas son la de Emergencia Pediátrica (que apuntaba al financiamiento del Hospital Garrahan), la de Financiamiento Universitario (para actualizar los salarios de docentes y no docentes), y la de Aportes Nacionales del Tesoro (ATN). Las dos primeras tienen como Cámara de origen la de Diputados, mientras que la tercera iniciará su proceso de insistencia en el Senado.
Para que los vetos puedan ser revertidos, la Constitución Nacional exige una mayoría de dos tercios de los presentes en ambas cámaras. A continuación, un análisis de la votación de cada iniciativa:
1. Ley de Emergencia Pediátrica (Hospital Garrahan): Esta iniciativa fue una de las más emblemáticas. En la Cámara de Diputados, el 6 de agosto, obtuvo 159 votos positivos, superando por apenas cinco el mínimo de dos tercios necesario. La votación fue un reflejo de una amplia coalición opositora, con el apoyo de Unión por la Patria (96 votos), Encuentro Federal (13), Democracia para Siempre (11), la Coalición Cívica (6) y el Frente de Izquierda (5). A ellos se sumaron la mayoría de la Unión Cívica Radical (11) y varios legisladores de bloques provinciales y del PRO que se desmarcaron de la postura oficialista.
2. Ley de Financiamiento Universitario: En la misma fecha, esta ley también fue aprobada en Diputados, pero con un apoyo más ajustado: 158 votos afirmativos, 75 negativos y 5 abstenciones. La composición de los votos a favor fue similar a la del Garrahan, con el bloque de UxP (96), Encuentro Federal (14), Democracia para Siempre (11) y la Coalición Cívica (6), entre otros. Sin embargo, hubo algunas deserciones que reflejan la fragilidad de los acuerdos, como la de los diputados tucumanos del bloque Independencia y legisladores del PRO.
3. Ley de Aportes Nacionales del Tesoro (ATN): Este veto se perfila como un claro desafío al Ejecutivo. En el Senado, la ley fue aprobada con un contundente 56 a 1, lo que allana su camino para la insistencia en esa Cámara. Sin embargo, en Diputados, si bien fue aprobada el 20 de agosto, la norma se quedó a 21 votos de alcanzar los dos tercios necesarios para anular un eventual veto.
La oposición ahora enfrenta el desafío de mantener la unidad y sumar los votos necesarios para anular los vetos presidenciales. El camino no será fácil, especialmente en la Cámara de Diputados, donde las mayorías son más volátiles y los vetos al Garrahan y a las universidades se aprobaron con lo justo. La posibilidad de revertir la decisión de Milei no solo representa una victoria legislativa, sino que también sería un fuerte mensaje político sobre los límites del poder presidencial en el actual escenario político.
