
El Sindicato La Fraternidad emitió un contundente comunicado denunciando un plan sistemático para suprimir ramales ferroviarios de pasajeros en todo el país, incluyendo servicios que conectan con Bahía Blanca y rutas troncales clave. El gremio acusa directamente a la «billetera del FMI» y a intereses petroleros de impulsar este desguace.
El Sindicato La Fraternidad, que agrupa a los maquinistas de trenes, lanzó un severo comunicado de prensa titulado «RAMAL QUE ANDA, RAMAL QUE CIERRA», alertando sobre un nuevo plan de achicamiento de la red ferroviaria argentina, el cual considera una repetición de intentos fallidos en el pasado.
El documento, emitido el 28 de septiembre, establece sin rodeos que «la billetera del petróleo somete a los políticos», señalando a poderosos intereses económicos como el motor detrás de la supresión de servicios. La denuncia es tajante: «el FMI intenta suprimir los ferrocarriles para imponer sus negocios metal-mecánicos y petroleros».
La «Tercera Arremetida» y los Ramales Afectados
La Fraternidad traza un paralelismo histórico con dos momentos de profunda crisis para el sistema ferroviario argentino:
- En los sesenta: Cuando se implementó el Plan Larkin, que afectó duramente a los Ferrocarriles Argentinos.
- En los noventa: Durante la Reforma del Estado de la administración de Menem y Cavallo, donde se privatizaron empresas clave como Aerolíneas, SOMISA y Gas del Estado, y se clausuraron miles de kilómetros de vías.
Según el sindicato, «hoy, copiando el modelo que fracasó dos veces, van por la tercera». El comunicado enumera una larga lista de servicios ya suprimidos o actualmente amenazados:
- Señalan la supresión de los servicios a Mendoza, San Luis y La Pampa.
- Mencionan el cese del Expreso Buenos Aires-Rosario.
- Específicamente, destacan los ramales Buenos Aires-Pehuaó, Pinamar, Bahía Blanca, el tren turístico de Mercedes-Tomás Jofré, y La Banda-Fernández, entre otros.
Actualmente, el foco del conflicto se centra en servicios troncales como Retiro-Tucumán y el popular Tren del Valle (Neuquén-Cipolletti), sobre los que el gremio alerta un inminente riesgo de desguace.
La Excusa del Déficit, Reemplazada por el Negocio
El gremio de maquinistas sostiene que, mientras en el pasado el supuesto «déficit» era la excusa utilizada para cerrar ramales, ahora «no hay excusa», y la motivación es puramente la de imponer negocios privados a través del desmantelamiento de un servicio público y esencial.
Además de la denuncia política y económica, la preocupación gremial se centra en el profundo ajuste presupuestario que, según reportes, implica la falta de inversión, el deterioro del material rodante y la escasez de repuestos, comprometiendo gravemente la seguridad operacional y la continuidad de los servicios. Esta situación de desinversión es vista como la estrategia previa a la clausura definitiva.
La Fraternidad concluyó su duro comunicado con una firme advertencia y un llamado a la acción: «Nosotros decimos que la TERCERA ES LA VENCIDA y con los ferroviarios y el pueblo movilizado vamos a DETENER LA SALVAJE ENTREGA DE LA PATRIA».
