
Un giro trascendental se produjo en la investigación del brutal triple crimen de Florencio Varela. El Juzgado de Garantías N° 4 de La Matanza ordenó la detención de Joseph Freyser Cubas Zavaleta, alias «Señor Jota», un ciudadano peruano vinculado a la temida organización narco “Los Pulpos de Trujillo”. La imputación es por ser el presunto autor intelectual del secuestro, tortura y triple femicidio de Brenda del Castillo, Lara Gutiérrez y Morena Verdi. Lo más impactante del caso es que «Señor Jota» habría planificado y ordenado la masacre desde el interior de una alcaidía de la Policía Federal Argentina (PFA), donde ya se encontraba detenido.
De la Extradición al Crimen de Lesa Humanidad
Joseph Freyser Cubas Zavaleta no era un hombre libre. El presunto cabecilla de la célula narco estaba bajo custodia en una dependencia de la PFA, esperando ser extraditado a su país de origen, Perú, por causas relacionadas con el tráfico de drogas. Sin embargo, su estatus de detenido no habría impedido que continuara dirigiendo operaciones ilícitas, culminando en la planificación de este horrendo crimen.
El magistrado Fernando Pinos Guevara acogió el pedido de los fiscales de la UFI de Homicidios de La Matanza —Adrián Arribas, Claudio Fornaro y Diego Rulli—, quienes lograron reunir evidencia que apuntaba a «Señor Jota» como el cerebro detrás de la cadena de eventos que terminó con la vida de las tres mujeres. El rol del narco no fue solo dar una orden general, sino presuntamente planificar los detalles del secuestro y las subsiguientes torturas y asesinatos.
La Prueba que Salió de la Celda
La investigación se profundizó a partir de elementos claves que revelaron el modus operandi del narco desde la cárcel, una problemática recurrente en el sistema penitenciario argentino y global: el uso de la prisión como centro de mando criminal.
Un testimonio crucial provino de una mujer que declaró bajo identidad reservada. Esta testigo señaló directamente a Cubas Zavaleta como el «cerebro» detrás de la operación. Más alarmante aún, reveló que el narcotraficante poseía un teléfono celular dentro del penal y, como evidencia física, una «libreta de color verde» donde anotaba detalles que probarían su participación intelectual en el triple homicidio. Esta libreta se convierte en una pieza fundamental para la acusación, ofreciendo un posible registro de las órdenes impartidas.
Esta versión fue reforzada por una nueva declaración de Celeste Guerrero, la mujer que alquilaba la casa en Florencio Varela donde ocurrió la masacre. Guerrero, quien identificó a Cubas Zavaleta dentro de la banda narco llamándolo «papá», se presentó ante el fiscal Arribas y solicitó convertirse en «arrepentida» una vez que la causa pase al fuero federal. La voluntad de Guerrero de colaborar podría desentrañar aún más la compleja red de la organización y el entramado de corrupción que permitió la coordinación del crimen desde la prisión.
El Caso a la Esfera Federal
Con la imputación de la autoría intelectual a «Señor Jota», el expediente ya suma un total de 11 personas detenidas.
Los fiscales, en un movimiento estratégico para profundizar la investigación, solicitaron no solo la prisión preventiva para ocho de los aprehendidos, sino también el pase del expediente al fuero federal. Esta solicitud se fundamenta en la naturaleza delictiva de la organización, ligada al narcotráfico y a crímenes de índole federal. La banda “Los Pulpos de Trujillo”, de origen peruano, es conocida por su accionar violento y su estructura jerárquica, lo que refuerza la necesidad de una intervención por parte de la Justicia Federal.
El triple crimen de Brenda del Castillo, Lara Gutiérrez y Morena Verdi, ocurrido en el marco de una disputa narco, ha conmovido a la sociedad por su crudeza. La orden de detención contra Cubas Zavaleta, dictada mientras ya se encuentra bajo custodia, no solo suma un delito gravísimo a su prontuario, sino que también expone una vez más la vulnerabilidad del sistema penitenciario frente al poder de las organizaciones criminales transnacionales. La Justicia avanza en la búsqueda de la verdad y la desarticulación total de la red de sicarios y narcos detrás de la masacre.
