
El equipo de Claudio Úbeda cayó 1-0 ante Barcelona SC en un encuentro marcado por la temprana lesión de Leandro Brey y la expulsión de Santiago Ascacíbar. Con este resultado, el «Xeneize» quedó relegado al tercer puesto del Grupo D.
Boca Juniors vivió una noche para el olvido en el Estadio Monumental Banco Pichincha. En un partido que se perfilaba como el trampolín ideal para asegurar la clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores 2026, el conjunto de la Ribera terminó sumergido en una crisis de resultados tras caer por la mínima diferencia ante un Barcelona SC que, hasta entonces, no había sumado puntos en el certamen.
Un inicio marcado por la fatalidad
El libreto de Claudio Úbeda comenzó a desmoronarse apenas superados los 20 minutos de la primera etapa. El joven arquero Leandro Brey, pieza inamovible en el esquema titular, debió abandonar el campo de juego por una lesión, cediendo su lugar al experimentado Javier García. El golpe anímico se profundizó poco después, cuando a los 32 minutos, Santiago Ascacíbar vio la tarjeta roja tras una violenta infracción detectada por el VAR.
Con un hombre menos y el arco bajo custodia de emergencia, Boca se vio asediado por el equipo de César Farías. Sin embargo, el destino le dio un respiro antes del descanso: Milton Céliz fue expulsado en el local por un codazo a Leandro Paredes, dejando a ambos equipos con diez jugadores y emparejando el desarrollo de cara al complemento.
La contra letal de «Tito» Villalba
En el segundo tiempo, el «Xeneize» intentó tomar las riendas del encuentro con el despliegue de Paredes y la peligrosidad de Exequiel Zeballos, pero careció de profundidad para vulnerar a la defensa ecuatoriana. El golpe de gracia llegó de la forma más dolorosa para los intereses argentinos.
En una transición rápida y letal, Barcelona aprovechó los espacios en el fondo boquense. El argentino Héctor «Tito» Villalba, con una definición precisa, sentenció el 1-0 definitivo a los 81 minutos. Pese a los intentos desesperados de Miguel Merentiel en el cierre, el marcador no se movió y la alegría se quedó en Guayaquil.
Panorama complejo en el Grupo D
Esta segunda derrota consecutiva deja a Boca en una situación de extrema vulnerabilidad. Al cierre de la cuarta fecha, el equipo argentino podría finalizar en la tercera posición, fuera de la zona de clasificación directa a octavos de final.
La buena noticia para los dirigidos por Úbeda es que los dos compromisos restantes de la fase de grupos se disputarán en La Bombonera. No obstante, el margen de error se ha reducido a cero: Boca está obligado a ganar sus partidos como local para no depender de otros resultados y evitar una eliminación prematura que sería un fracaso rotundo para las aspiraciones del club en este 2026
