
La reunión del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo volvió a terminar sin consenso y dejó expuesta la distancia entre los sectores.
Según informó Página12, el salario mínimo actual es el más bajo en dos décadas, mientras que las cámaras empresarias llevaron a la mesa una suba de apenas $4.800, muy por debajo de las demandas sindicales.
El monto vigente del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) permanece congelado desde agosto en $322.200, lo que para los gremios representa una cifra totalmente desactualizada frente a la inflación y el costo de vida. En este contexto, las centrales obreras plantearon que el piso salarial debería elevarse a entre $553.000 y $736.000, dependiendo de la organización, para acercarse a los valores de la canasta básica.
En contraposición, las cámaras empresarias defendieron una actualización mínima que llevaría el salario a $326.000 en el corto plazo y a $349.000 en abril de 2026, una propuesta que fue rechazada de inmediato por los representantes sindicales. La brecha entre ambas posiciones bloqueó cualquier posibilidad de acuerdo.
Frente al estancamiento y luego de un cuarto intermedio sin avances, el Gobierno comunicó que será el Ejecutivo quien definirá por decreto el nuevo valor del salario mínimo. La medida generó críticas entre los gremios, que reclamaron que la actualización se realice con participación efectiva de los trabajadores y no mediante una imposición unilateral.
El nuevo monto que determine el Gobierno será determinante no solo para quienes cobran el salario mínimo, sino también para quienes perciben programas sociales, asignaciones familiares, prestaciones por desempleo y otras ayudas vinculadas al SMVM. Por eso, la cifra final tendrá impacto directo sobre un amplio universo de trabajadores y beneficiarios en todo el país.


