
Tras negarse a declarar ante el juez, el abogado de Tony Janzen Valverde Victoriano sostuvo que el acusado escapó a Perú para resguardar su vida. Aseguró que su cliente es inocente y que la exposición de su rostro motivó la huida.
La estrategia judicial de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», comenzó a trazarse este martes tras su llegada al país. Durante la audiencia indagatoria realizada de manera virtual desde el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz, el joven de 20 años optó por el silencio procesal, aunque utilizó sus breves minutos ante el micrófono para proclamar su inocencia en relación al asesinato de Brenda Loreley del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.
Su abogado defensor, Lucas Contreras Alderete, explicó que la negativa a declarar fue una sugerencia técnica directa. «Recién estoy estudiando el expediente. Le expliqué que tendrá oportunidad de declarar más adelante, cuando conozcamos en detalle cada prueba de la investigación», afirmó el letrado. No obstante, el imputado insistió en dejar asentado que «lamenta lo ocurrido con las chicas», pero que es totalmente ajeno a la autoría del hecho.
Los motivos de la huida a Lima
Uno de los puntos más críticos que debe explicar la defensa es la fuga de Valverde Victoriano, quien permaneció seis meses prófugo en Perú hasta ser capturado por Interpol. Según Contreras Alderete, la decisión de abandonar el país no fue un reconocimiento de culpabilidad, sino una reacción instintiva de preservación.
«Me dijo que tenía miedo de que lo mataran. Su rostro había sido expuesto masivamente en los medios y temía represalias físicas por la magnitud de la acusación», detalló el abogado. Bajo esta lógica, la defensa busca instalar que el escape fue producto del pánico ante un posible linchamiento o ajuste de cuentas, y no una maniobra para evadir la acción de la justicia por el crimen en sí.
Calificación legal y próximos pasos
Actualmente, «Pequeño J» enfrenta una imputación como coautor de homicidio agravado. Pese a la gravedad de los cargos y al impacto social que generó el caso ocurrido en Florencio Varela en septiembre de 2025, Contreras Alderete adelantó que su objetivo principal será trabajar sobre los agravantes de la causa.
La estrategia de la defensa apunta a llegar al juicio oral con una calificación más leve, aunque el letrado reconoció la complejidad del escenario: «Estamos ante un hecho muy serio que interpela a toda la sociedad. Requiere la máxima atención por la pérdida de tres vidas jóvenes».
Por el momento, el acusado continuará bajo estricta vigilancia en el penal de Marcos Paz, mientras la fiscalía avanza en el análisis de las pruebas recolectadas durante su tiempo en el exterior y los testimonios de los demás implicados en la causa
