
El bloque libertario presentó un proyecto para derogar la ordenanza vigente desde 2021. Argumentan que los fondos destinados a reducir la brecha de género no muestran resultados concretos en la disminución de la violencia y critican la falta de especificidad en el gasto público.
El escenario político de Mar del Plata sumó un nuevo foco de conflicto tras la iniciativa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) para derogar la ordenanza de «Perspectiva de género en materia presupuestaria». La normativa, sancionada en julio de 2021 bajo el impulso de sectores vinculados al kirchnerismo, establece que la planificación, monitoreo y ejecución de las partidas municipales deben realizarse bajo un enfoque de género.
Los concejales Emiliano Recalt, Noelia Alvarez Ríos, Rolando Demaio y Vanesa Benavídez fundamentaron la propuesta señalando que la experiencia de los últimos años demuestra una desconexión entre la inversión pública y los resultados reales. Según el bloque, las políticas implementadas «no han tenido un impacto verificable en la disminución de la violencia», a pesar de la asignación sostenida de recursos estatales.
Cuestionamiento a la eficiencia del gasto
Para el espacio libertario, la revisión del gasto público en el ámbito municipal es ineludible en el actual contexto económico. Argumentan que, dado que provincias y municipios concentran el 44% del gasto total del país, es imperativo priorizar áreas críticas como salud y educación frente a programas cuyos resultados consideran inciertos o inexistentes.
El bloque detalló cifras del Presupuesto 2026 para el partido de General Pueyrredon, donde se asignaron más de 7.500 millones de pesos bajo el concepto de “Reducción de la Brecha de Género”. Esta partida se distribuye entre diversas áreas, siendo la Secretaría de Desarrollo Social la mayor beneficiaria con más de 7.100 millones, seguida por Salud e Intendencia.
Sin embargo, el punto de mayor fricción radica en el destino específico de esos fondos. Los ediles de LLA denunciaron que dentro de estas partidas se incluyen gastos de carácter general que nada tienen que ver con la asistencia a víctimas. Como ejemplo, mencionaron la adquisición de insumos corrientes, tales como vasos descartables por un valor de 684.000 pesos, etiquetados bajo esta política de género. «Esto pone en evidencia la falta de especificidad y control en la asignación de recursos», señalaron.
Prioridades en disputa
La iniciativa de derogación plantea que, en un contexto de recursos escasos, el Estado debe adoptar criterios de eficiencia y orientar el dinero de los contribuyentes hacia políticas que acrediten resultados medibles. La ordenanza original, impulsada en su momento por las exconcejales Virginia Sívori y Sol de la Torre, buscaba visibilizar cómo el presupuesto afectaba de manera diferencial a hombres y mujeres.
Ahora, el debate pasará por las comisiones del Concejo Deliberante marplatense, donde se espera una fuerte resistencia de la oposición y de colectivos sociales que consideran a esta herramienta técnica como un avance en la transparencia y la equidad. Por el contrario, para los libertarios, representa una estructura de gasto ineficiente que debe ser desmantelada para sanear las cuentas municipales.
