
El Colegio de Farmacéuticos de Bahía Blanca rechazó los planes del Gobierno nacional para flexibilizar la comercialización de fármacos fuera de las farmacias, argumentando graves peligros para la salud pública y riesgos de automedicación.
En el marco de un reciente diálogo con el programa «De Primera Mano», emitido por AM LU3 y FM Ondas, la farmacéutica Marina Etchehun, integrante del Colegio de Farmacéuticos de Bahía Blanca, dialogo por Martín Orta y manifestó un profundo rechazo a los proyectos oficiales que buscan desregular la venta de medicamentos y habilitar su comercialización en espacios ajenos a las farmacias.
La profesional subrayó que la mirada sobre el medicamento debe alejarse de la lógica mercantilista: “El medicamento no es una mercancía, es un bien social y un tema de salud”, afirmó Etchehun, quien advirtió que la posible venta de analgésicos o antiácidos en supermercados y kioscos podría derivar en un aumento peligroso de la automedicación y cuadros de intoxicación en la población.
El peligro de la desregulación
Desde la entidad advirtieron que la percepción de inofensividad sobre ciertos medicamentos es una falacia. Según la farmacéutica, incluso fármacos de venta libre, como el paracetamol, pueden acarrear consecuencias severas si no se dispensan bajo el asesoramiento adecuado.
Etchehun apeló a la memoria histórica para ilustrar los riesgos de estas políticas, recordando los antecedentes de la década del 90, cuando la flexibilización de los controles permitió la proliferación de medicamentos adulterados y falsificados en el mercado local. “Ya vivimos esta desregulación y así nos fue”, sentenció, trazando un paralelismo entre aquel período y la actual propuesta.
Defensa del modelo bonaerense
El Colegio de Farmacéuticos también puso el foco en el modelo de gestión actual de la Provincia de Buenos Aires, el cual exige que cada farmacia cuente con un profesional responsable habilitado por el Ministerio de Salud. Este sistema, según la institución, es el que garantiza la seguridad del paciente, en contraposición a modelos comerciales basados en cadenas de grandes superficies, similares al esquema de Farmacity.
“La farmacia es un centro de salud, no un simple comercio”, remarcó Etchehun, diferenciando claramente la función sanitaria de la actividad económica.
Ante la inminencia de los cambios proyectados a nivel nacional, la entidad confirmó que ya se encuentra trabajando en la elaboración de presentaciones legales para intentar frenar la medida. “Esto no es solo una defensa de la profesión farmacéutica, sino de la salud de la población”, concluyó la referente, dejando en claro que el conflicto escalará a instancias judiciales en defensa del esquema actual de dispensación.
