ActualidadNacionalesSociedad

Alerta en el cordón aceitero: evacúan otra planta de Vicentin por una fuga química y el gremio advierte que operan «en el filo»

Una pérdida de solvente en la planta de Ricardone obligó a paralizar la actividad y retirar al personal, a solo siete días de un incendio millonario. El Sindicato de Aceiteros denunció un severo déficit de inversión estructural acumulado durante el concurso preventivo de la firma.

La situación operativa y de seguridad en las terminales industriales de la agroexportadora Vicentin volvió a encender las alarmas en el Gran Rosario. Este lunes, alrededor de las 13:00 horas, la planta de molienda ubicada en la jurisdicción de Ricardone debió ser evacuada de urgencia tras detectarse una fuga de solvente en el sector de extracción de la Línea 1 de producción. El incidente ocurre a exactamente una semana del incendio que destruyó la Línea 2 del mismo complejo, dejando pérdidas millonarias y sembrando dudas sobre el mantenimiento de los activos de la firma.

Ante la contingencia, la empresa activó los protocolos de emergencia interna. Si bien el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ricardone logró controlar la emanación química con celeridad y confirmó que no se registraron operarios heridos ni focos de incendio directos, el evento forzó el despliegue preventivo de ambulancias y personal de seguridad especializada en el perímetro del polo fabril.

Falta de inversión estructural

La reiteración de eventos críticos generó una dura reacción por parte de la conducción gremial. El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), Daniel Succi, vinculó de forma directa estos episodios con un proceso sistemático de desinversión y falta de renovación de componentes técnicos que arrastra la compañía desde que ingresó en su prolongado concurso preventivo de acreedores.

«La planta funciona en el filo desde hace años. El otro día no volamos porque Dios vive en Vicentin», sentenció el dirigente metalúrgico en declaraciones a Radioinforme3 por Cadena 3 Rosario. Con una antigüedad en la firma que data de 1981, Succi eximió de responsabilidad inmediata a los operadores actuales del gerenciamiento, apuntando contra el deterioro estructural acumulado en los últimos seis o siete años, período en el cual la parálisis financiera de la empresa afectó el mantenimiento preventivo de los sistemas de cañerías y destilación.

El peligro latente bajo el suelo del Gran Rosario

El referente sindical aprovechó la emergencia para trazar un diagnóstico preocupante sobre la vulnerabilidad ambiental y civil que reviste la actividad industrial en todo el cordón aceitero santafesino, la zona de mayor concentración de terminales portuarias y de molienda del planeta.

«La población no se da cuenta dónde estamos parados. Por debajo tenemos cañerías de gas, petróleo y productos químicos. Cuando pasa algo, el impacto puede ser incalculable», advirtió Succi.

El gremio exigió formalmente una auditoría técnica integral de las instalaciones de Ricardone, argumentando que la lógica corporativa no puede limitarse exclusivamente a maximizar el ingreso de materia prima y los niveles de molienda de oleaginosas sin garantizar la estabilidad operativa de las plantas.

Discusión paritaria en puerta

En paralelo al conflicto por las condiciones de seguridad e higiene, el titular del SOEA adelantó el posicionamiento que adoptará la organización obrera en la mesa de negociaciones salariales que está próxima a abrirse con las cámaras del sector agroexportador.

El sindicato buscará establecer un nuevo piso para el salario básico inicial de la actividad aceitera, proyectando una cifra de 2.800.000 pesos. El dirigente justificó la magnitud del reclamo señalando que se trata de tratativas con terminales multinacionales de primera categoría que operan con altos niveles de rentabilidad en dólares, sumado al factor de riesgo psicofísico permanente al que se exponen los operarios en los frentes de producción, tal como quedó en evidencia con los últimos incidentes químicos

Etiquetas
Cerrar
Cerrar