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Bahía Blanca lanza un plan integral y ético para controlar la plaga de palomas urbanas

Estrategia sin precedentes: El Municipio, el Puerto y el CONICET unen fuerzas en un programa que combina control de natalidad, educación y planificación urbana para revertir la sobrepoblación de la especie

Las autoridades municipales, en un esfuerzo conjunto con el Consorcio General del Puerto (CGPBB) y la comunidad científica, presentaron esta mañana el «Programa Integral de Convivencia Urbana con la Fauna», una estrategia multifacética diseñada para abordar la sobrepoblación de palomas urbanas (Columba\ livia). Este plan, de carácter ético y sostenible, busca restablecer el equilibrio poblacional de una especie que ha sido declarada plaga en el partido, generando importantes riesgos sanitarios, ambientales y daños al patrimonio edilicio de la ciudad.

El intendente Federico Susbielles destacó la naturaleza «multidisciplinar» de la iniciativa, que apunta a convertirse en una política pública de largo aliento. «Buscamos generar los equilibrios necesarios y buscados por nuestra comunidad, con un trabajo conjunto entre el Municipio, el Puerto, instituciones científicas y actores privados», afirmó durante la presentación.

La magnitud del problema avalada por la ciencia

La urgencia del programa se basa en un contundente informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Biológicas y Biomédicas del Sur (INBIOSUR-UNS/CONICET). Este estudio confirmó la alta densidad y concentración de en zonas urbanas y periurbanas críticas de Bahía Blanca. Según el diagnóstico, de no mediar una intervención adecuada, la ciudad se enfrenta a riesgos sanitarios significativos por patógenos asociados a las aves, como Chlamydia, Salmonella y Cryptococcus, además del deterioro progresivo del patrimonio arquitectónico y el desplazamiento de especies de aves nativas.

Diego Palomo, titular de la Agencia de Desarrollo Social, Salud, Ambiente y Hábitat, resumió los objetivos principales: «El programa busca saldar esas cuestiones, proteger la salud de las personas, proteger aquellas especies que son desplazadas por la y poder también proteger nuestro patrimonio arquitectónico y favorecer el desarrollo industrial».

Por su parte, Santiago Mandolesi Burgos, presidente del Consorcio del Puerto, subrayó cómo la problemática trasciende lo urbano, afectando también al sector portuario e industrial. «Vimos esta problemática que no era un tema aislado y que había que trabajarlo articuladamente. Agradezco el trabajo del Instituto de la UNS y CONICET, que nos brindaron las herramientas suficientes para poder trabajar en este plan», comentó Mandolesi Burgos, destacando el compromiso público-privado.

Las seis líneas de acción: del control de natalidad a la educación

El plan se estructura en seis líneas de acción articuladas y complementarias, que respetan estrictamente los principios de bienestar animal, evitando prácticas de erradicación crueles o innecesarias, tal como se implementa en otras ciudades de Argentina como Córdoba y Rosario que han adoptado modelos de gestión ética y sostenible (Ver Fuentes Externas).

1. Monitoreo de la población: Esta fase se centra en la recopilación constante de datos para evaluar la efectividad de las medidas. Incluirá conteos trimestrales en puntos críticos, registros de nidificaciones activas, fotomuestreos, y la elaboración de un índice georreferenciado de quejas ciudadanas. Además, se promoverá un convenio de colaboración con el CGPBB y el INBIOSUR–UNS/CONICET para asegurar la financiación de estos estudios.

2. Reducción de condiciones de proliferación: Se atacarán las causas principales del crecimiento poblacional: las fuentes de alimentación. Esto implica la identificación y eliminación de suministros de comida que favorecen a la paloma, mediante limpieza sistemática, control riguroso de residuos y gestión de fuentes tróficas en espacios habituales de alimentación, buscando acuerdos de colaboración en todo el partido.

3. Control de la reproducción (Método Ovistático): La medida central será la aplicación de una sustancia no letal para neutralizar la proliferación: la nicarbazina. Este método, basado en experiencias nacionales e internacionales, ha demostrado una efectividad de reducción poblacional del $50$ al $90$ por ciento en plazos de uno a tres años. Su aplicación será supervisada para garantizar la seguridad de otras especies. Complementariamente, se contempla el «manejo ético de palomares regulados», estructuras controladas que permiten la gestión de huevos y colonias.

4. Medidas preventivas en obras urbanas: Se implementará la inspección y fiscalización de establecimientos comerciales e industriales. Además, se exigirán planes de prevención y control de $Columba\ livia$ en los nuevos edificios, especialmente en el microcentro, buscando proteger las estructuras desde su concepción.

5. Fomento de la educación y sensibilización: Un pilar fundamental es la concientización ciudadana. Se lanzarán campañas de sensibilización sobre la convivencia responsable, acciones conjuntas con escuelas, comercios y vecinos, y capacitación a empresas, con el fin de reducir la alimentación directa e indirecta de estas aves por parte de los habitantes.

6. Regulación de la población en zonas críticas: Para los casos más extremos en zonas de alta concentración, se prevé la captura de ejemplares mediante trampas jaula, su trasladado seguro y, como última instancia, la aplicación de técnicas de eutanasia aprobadas por organismos veterinarios, respetando las leyes nacionales de bienestar animal. Los restos serán dispuestos en el relleno sanitario con un tratamiento especial para su biodegradación (cal viva o hidratada).

El programa será articulado por la Secretaría de Salud y Subsecretaría de Ambiente, junto al INBIOSUR–UNS/CONICET, empresas habilitadas de control de plagas y la participación comunitaria. Su marco regulatorio se apoya en el Decreto Provincial 279/2018, la Ordenanza 21.355 y la Ordenanza 7932 de Control de Plagas Urbanas. Las autoridades estiman que la implementación logrará una disminución progresiva y sostenible de la población de palomas, una mejora en la higiene urbana y la conservación edilicia.

Decisiones responsables, resultados sostenibles, es el lema que busca acompañar esta nueva etapa de gestión ambiental en Bahía Blanca.

Fuentes Externas Consultadas:

  • Modelos de gestión en Argentina: Diversas ciudades, como Córdoba y Rosario, han adoptado o propuesto planes de gestión ética que combinan el control de natalidad con nicarbazina y la implementación de palomares regulados para mitigar la problemática de salud pública y daño edilicio asociado a la sobrepoblación de palomas.
  • Riesgos Sanitarios: La alta densidad de palomas urbanas se correlaciona con la potencial transmisión de enfermedades zoonóticas, incluyendo Salmonelosis y Criptococosis, generadas por la inhalación de esporas fúngicas o el contacto con heces secas, lo que subraya la necesidad de una intervención preventiva en la salud pública.
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