
Entidades bancarias públicas y privadas cuestionaron un artículo del proyecto de reforma laboral que habilita el pago de sueldos a través de billeteras virtuales. Alertan sobre riesgos para la seguridad de los ahorros, el crédito y el acceso al efectivo, especialmente en el interior del país.
El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional sumó un nuevo foco de tensión durante su tratamiento en el Senado. Esta vez, la advertencia no provino de sindicatos ni de organizaciones sociales, sino del propio sistema bancario, que encendió señales de alarma por un punto clave de la iniciativa: la posibilidad de que los salarios se paguen a través de billeteras virtuales en lugar de cuentas sueldo bancarias.
Durante el debate en comisiones de la Cámara alta, representantes de bancos públicos y privados cuestionaron el artículo 35 del proyecto, que habilita a los empleadores a depositar los haberes en plataformas digitales no bancarias. Según señalaron, la medida podría afectar la seguridad del salario, debilitar el sistema financiero y abrir la puerta a un escenario que describieron como un posible “corralito digital”.
La diferencia entre cuentas sueldo y billeteras virtuales
Uno de los ejes centrales del planteo bancario es que las cuentas sueldo cuentan con un marco normativo sólido: son gratuitas para los trabajadores, están protegidas por el seguro de garantía de depósitos y funcionan bajo regulaciones prudenciales alineadas con estándares internacionales.
En contraste, las billeteras virtuales operan bajo un esquema diferente. Los bancos explicaron que los fondos depositados en estas plataformas suelen canalizarse hacia fondos comunes de inversión con encaje del 100%, lo que implica que ese dinero no se transforma en crédito para la economía real. Esto, advirtieron, no solo limita el financiamiento productivo, sino que debilita el rol del sistema financiero como motor del desarrollo.
Riesgo sistémico y eventuales restricciones
Otro de los puntos que generó mayor preocupación fue la posibilidad de un evento sistémico. Según detallaron los representantes bancarios, ante una demanda masiva de retiro de fondos —por ejemplo, en un contexto de incertidumbre económica— los fondos de inversión deberían liquidar rápidamente sus activos para transferir el dinero al sistema bancario.
Ese proceso, explicaron, podría generar demoras, cuellos de botella y restricciones temporales en los pagos, afectando de manera directa a quienes cobran su salario a través de estas plataformas. “Sería el primer corralito digital del mundo”, advirtieron, al describir un escenario de alta vulnerabilidad para millones de trabajadores.
Impacto en el interior y acceso al efectivo
El debate también puso el foco en las desigualdades territoriales. Desde el sector bancario remarcaron que los bancos públicos sostienen una extensa red de sucursales y cajeros automáticos, recorriendo miles de kilómetros para garantizar el acceso al efectivo en localidades alejadas de los grandes centros urbanos.
Si los salarios dejan de canalizarse por el sistema bancario tradicional, alertaron, ese entramado podría verse seriamente afectado. En ese escenario, el acceso al efectivo en el interior del país se volvería más limitado, perjudicando especialmente a trabajadores y jubilados que aún dependen del dinero físico para sus transacciones cotidianas.
La advertencia sobre la “banca en las sombras”
Finalmente, las entidades cuestionaron que la reforma incentive lo que definieron como “banca en las sombras”, un circuito financiero que opera por fuera de la regulación estricta del Banco Central. Históricamente, señalaron, este tipo de esquemas estuvo asociado a crisis financieras a nivel internacional.
Por ese motivo, solicitaron a los legisladores que rechacen el artículo que habilita el pago de salarios en billeteras virtuales, al considerar que el sueldo no puede transformarse en una variable de ajuste ni en un experimento financiero. “El salario es un ingreso protegido por la Constitución y debe resguardarse con las máximas garantías posibles”, coincidieron desde el sector.
El debate continuará en el Senado, en un contexto donde la reforma laboral suma cuestionamientos desde distintos frentes y pone en discusión no solo el mercado de trabajo, sino también la arquitectura del sistema financiero argentino.
