
En un escrito presentado ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito, el país reiteró su voluntad de investigar el ingreso de los Eskenazi a la petrolera. Si se prueba que hubo encubrimiento, podría avanzar con nuevas acciones.

La jueza Loretta Preska de Nueva york.
Apoyo a la investigación por corrupción
En su escrito, el Estado argentino pidió que la apelación de RA4ARG se tramite por separado de su propia apelación contra el fallo de Preska. Argumentó que ambos reclamos abordan cuestiones legales diferentes: mientras el Gobierno discute el fondo del caso, RA4ARG insiste en que se le niega indebidamente el derecho a intervenir como tercero interesado.
Causas cruzadas y tiempos judiciales
Las sospechas sobre el rol del Grupo Eskenazi en la operación de ingreso a YPF ya aparecen mencionadas en otras causas judiciales relevantes en la Argentina, como en el expediente «Vialidad», en el que fue condenada la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La posible conexión entre los hechos investigados en los tribunales argentinos y el caso que tramita en Estados Unidos podría tener impacto en el desenlace del millonario litigio.
Por lo pronto, la ONG RA4ARG tiene ahora un plazo de 21 días para responder a los argumentos esgrimidos tanto por la Argentina como por el fondo demandante. En forma independiente, también está pendiente de resolución un pedido de la misma organización para suspender la audiencia de la apelación de fondo del caso Petersen, programada para fines de octubre.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito resolvería en los próximos días si hace lugar a esa solicitud, lo que podría alterar el calendario del proceso.
