
El Tribunal Oral local dictó la sentencia tras comprobarse que el acusado sometió a una adolescente y realizó exhibiciones obscenas ante la hermana menor de esta. La fiscalía de Natalia Ramos logró acreditar los hechos ocurridos entre 2020 y 2024 en el ámbito familiar.
El Tribunal Oral de Tres Arroyos dictó una sentencia condenatoria de siete años de prisión para un hombre hallado culpable de abusar de dos menores de edad, quienes son hermanas de su actual pareja. El fallo llega tras una exhaustiva investigación penal que logró determinar la sistematicidad de las agresiones y el aprovechamiento del vínculo de confianza que el acusado mantenía con las víctimas.
La causa fue instruida por la UFIJ N.º 6, bajo la dirección de la fiscal Natalia Ramos, quien recolectó los elementos probatorios necesarios para reconstruir los hechos ocurridos en la localidad de Tres Arroyos durante un periodo de cuatro años.
Los hechos probados
Según la plataforma fáctica acreditada por la justicia, el primer hecho tuvo lugar entre los años 2020 y 2021. En ese lapso, el imputado sometió a una de las niñas, que en aquel entonces contaba con entre 14 y 15 años, a diversas situaciones de abuso que culminaron en el acceso carnal. El tribunal consideró probado que el hombre utilizó su posición dentro del núcleo familiar para vulnerar la integridad de la adolescente.
No obstante, el accionar delictivo no se detuvo allí. Entre los años 2021 y 2024, el acusado dirigió sus ataques hacia la hermana menor de la primera víctima. En este caso, la niña tenía entre 10 y 13 años al momento de los hechos. La justicia determinó que el hombre le exhibió fotografías de sus partes íntimas y, en al menos dos oportunidades, le exhibió su pene.
Fundamentos del fallo
Los magistrados coincidieron con la fiscalía en que el acusado se aprovechó de la «inmadurez sexual» de las víctimas, exacerbada por la diferencia de edad y la relación de parentesco por afinidad, dado que el condenado es el cuñado de ambas niñas. Esta cercanía facilitó el acceso a las menores en ámbitos de supuesta seguridad, lo que fue considerado un agravante en la valoración del daño causado.
El hombre fue retirado de la sala de audiencias con una condena firme por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y exhibiciones obscenas. La sentencia de siete años de prisión efectiva cierra un capítulo judicial que buscaba brindar justicia a las víctimas y sus familiares ante los graves delitos cometidos en el seno del hogar.
