
La jueza Susana González La Riva dictó sentencia contra el propietario del edificio, la responsable de seguridad e higiene y el encargado del personal. El hecho ocurrió en 2019, cuando un trabajador cayó desde altura y sufrió la amputación de un antebrazo debido a la falta de medidas de seguridad en el lugar.
El Juzgado Correccional N.º 3 de Bahía Blanca, a cargo de la magistrada Susana González La Riva, condenó a Ricardo Raúl Trobiani Rognoni, Marcela Elba Tourn y David Humberto Silva Esparza a la pena de un año y ocho meses de prisión de ejecución condicional. La sentencia los halló responsables del delito de lesiones culposas en perjuicio de Zambrano Calderón, un albañil que sufrió heridas permanentes mientras desempeñaba tareas en una obra local.
Además de la pena privativa de la libertad, los tres condenados recibieron una inhabilitación especial por el mismo período para desempeñar las funciones técnicas y profesionales que ejercían al momento del siniestro. Durante dos años, los implicados deberán someterse a estrictas reglas de conducta, incluyendo la prohibición de ausentarse de la ciudad por más de 24 horas sin previo aviso y el control del Patronato de Liberados.
Negligencia y falta de control
La investigación, impulsada por la UFIJ N.º 1 bajo la dirección del fiscal Cristian Aguilar, determinó que el accidente se produjo el 24 de julio de 2019 en una obra en construcción ubicada en calle 19 de Mayo 67. Según los peritajes, el operario cayó desde altura debido a que no se adoptaron ni se controlaron las medidas de seguridad mínimas indispensables para evitar este tipo de siniestros.
En el proceso judicial se detallaron las responsabilidades de cada condenado:
Trobiani Rognoni: Imputado en su carácter de dueño del inmueble.
Marcela Elba Tourn: Responsable del área de Seguridad e Higiene de la obra.
David Humberto Silva Esparza: Responsable del montacargas y encargado de la contratación del personal.
Consecuencias irreversibles
La caída le provocó a Zambrano Calderón traumatismos de diversa consideración, siendo la consecuencia más grave la amputación de su antebrazo. El fallo judicial subraya la responsabilidad de los directores y propietarios en la prevención de riesgos laborales, remarcando que la omisión de las normas de seguridad vigentes derivó en un daño irreparable para el trabajador.
