ActualidadSociedad

Crisis laboral sin precedentes: El salario mínimo se desploma más de un 35% y se pierden cerca de 20.000 empresas

Un demoledor informe de centros de estudio revela la profunda crisis económica y laboral en Argentina. Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el salario mínimo ha perdido el 35,2% de su poder adquisitivo y el país ha visto la destrucción de más de 276.000 puestos de empleo registrado, mientras que casi 20.000 empresas cerraron sus puertas. El derrumbe salarial y la informalidad alcanzan niveles comparables a la crisis de la Convertibilidad, confirmando un retroceso estructural en el mercado de trabajo.

El mercado laboral argentino atraviesa uno de sus momentos más críticos en las últimas dos décadas, con indicadores de ingresos y empleo que señalan un deterioro generalizado y acelerado. Dos informes de referencia, elaborados por el Centro de Investigación y Formación de la CTA (Cifra-CTA) y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), detallan la magnitud de la crisis.

El derrumbe del salario mínimo y el poder de compra

 

El dato más contundente lo proporciona Cifra-CTA: el salario mínimo, vital y móvil (SMVM) perdió un 35,2% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023, fecha de asunción del actual gobierno. Esta caída brutal se debe, en gran medida, a la falta de acuerdos en el Consejo del Salario, donde la Secretaría de Trabajo implementó aumentos nominales que se alinearon con la postura empresarial, quedando sistemáticamente por debajo de la inflación.

La degradación de esta herramienta de referencia es histórica. El análisis indica que el SMVM de octubre de 2025 (fijado en $322.200 pesos) se encuentra 45,6% por debajo del nivel de noviembre de 2019 y un impactante 58,4% menor que en noviembre de 2015.

Para recuperar el poder de compra de fines de 2015, el salario mínimo debería ascender a un mínimo de $760.000 pesos, más del doble del valor actual. Esta contracción ha alterado la relación histórica del SMVM con el salario promedio: hoy, el piso salarial equivale a menos de la quinta parte del sueldo promedio del sector privado registrado, una proporción solo vista durante los peores momentos de la crisis del régimen de Convertibilidad.

Salario mínimo en el contexto regional:

Estimaciones del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) confirman la severidad del retroceso, ubicando a Argentina con el salario mínimo más bajo de América Latina (unos 225 dólares), muy lejos de países como Costa Rica, Uruguay o Chile.

El impacto en la vida cotidiana es directo: en octubre, una familia tipo necesitó cerca de cuatro salarios mínimos para poder superar la línea de pobreza, que se ubica en el entorno de $1,2 millones de pesos.


Destrucción de empleo formal y cierre masivo de empresas

 

En paralelo al derrumbe salarial, el empleo formal ha sufrido un severo golpe, con pérdidas que no se veían desde hace casi dos décadas:

  • Pérdida de empleo registrado: Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, Argentina perdió 276.624 puestos de trabajo registrado, lo que representa una caída del 2,81% o la destrucción de más de 432 empleos formales por día, según datos del CEPA.

  • Sectores más afectados: En términos absolutos, el mayor impacto se concentró en la Administración Pública (-86.982 empleos), seguido por Construcción (-76.292), Servicios de transporte y almacenamiento (-59.838) e Industria Manufacturera (-55.941). En términos porcentuales, la Construcción lidera el derrumbe con una caída del 16% de su personal.

El tejido productivo del país se está resquebrajando. El CEPA también relevó que, en el mismo periodo, cerraron 19.164 empresas con personal registrado, lo que equivale a la desaparición de casi 30 PyMEs por día.

Sector más afectado (Cierre de empresas)Cantidad de empresas cerradas
Servicios de transporte y almacenamiento4.685
Comercio3.510
Servicios inmobiliarios2.952
Servicios profesionales, científicos y técnicos2.053

La gran mayoría de las firmas que dejaron de operar (más del 99,6%) eran PyMEs con hasta 500 empleados, lo que subraya el golpe directo al motor de la economía local.


La informalidad en el máximo histórico y el desempleo al alza

 

El deterioro de las condiciones laborales se complementa con un avance descontrolado de la precariedad. El Instituto Argentina Grande señala que la informalidad laboral alcanzó su nivel más alto en 17 años, siendo particularmente crítica en regiones como el NOA, NEA y Cuyo, donde más del 50% de los trabajadores carece de registro alguno. La presión de costos y la caída de la demanda fuerzan a muchas empresas, especialmente en el interior, a recurrir a la informalidad como un mecanismo de supervivencia, degradando la calidad del trabajo y la protección social.

Finalmente, la desocupación muestra una tendencia al alza. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la tasa de desempleo se ubicó en 7,6% durante el segundo trimestre, una cifra que afecta a 1,7 millones de personas. Si bien es marginalmente menor al pico de 7,9% del primer trimestre, sigue siendo significativamente superior al 6,4% registrado a fines del año anterior. La tasa de desocupación es más alta entre las mujeres, alcanzando el 8,5%.

La combinación de la caída del salario real, la destrucción de empleo formal, el cierre masivo de empresas y el avance de la informalidad configura un panorama que los analistas consideran sin precedentes en su magnitud y simultaneidad, exponiendo las consecuencias del ajuste económico en la vida de los trabajadores y el entramado productivo argentino.

Cerrar
Cerrar