
El gremio que nuclea a los trabajadores de Vialidad Nacional elevó un pedido formal al intendente Federico Susbielles para que asuma un rol de «liderazgo» en la crisis y declare la emergencia vial en Bahía Blanca y la región. La solicitud se enmarca en la crítica situación financiera y operativa del organismo nacional, que amenaza con despidos masivos y la paralización total de obras clave, agudizada tras el severo temporal que afectó la infraestructura local.
La Inacción con «Costo Directo» para Bahía Blanca
La preocupación por el deterioro de la red caminera que conecta a Bahía Blanca con su vasta zona de influencia ha escalado a un punto de inflexión, llevando a los trabajadores de Vialidad Nacional a un reclamo directo a la esfera política local. El sindicato, a través de una carta formal enviada al Ejecutivo municipal, encendió las alarmas sobre el colapso potencial de los proyectos de infraestructura.
Eduardo Palomo, titular del gremio, enfatizó en el documento que «en este contexto de crisis institucional, financiera y operativa de Vialidad Nacional, exacerbada por el último gran temporal que golpeó duramente a nuestra querida ciudad, la inacción tiene un costo directo para Bahía Blanca». El temporal de fines del año pasado dejó graves secuelas en puentes, accesos y rutas provinciales y nacionales que atraviesan la región, requiriendo una respuesta inmediata que el organismo nacional, por sí solo, no puede garantizar.
La misiva subraya un sentimiento de profunda preocupación entre los empleados estatales por el bienestar regional y la necesidad imperiosa de que el Municipio «aborde proactivamente esta situación» antes de que los riesgos se vuelvan incontrolables.
El «Liderazgo» Solicitado y el Rol de la Política Local
La principal demanda al intendente Federico Susbielles es que utilice su capital político y autoridad para convocar a todos los actores y declarar formalmente la emergencia vial. Palomo solicitó expresamente el «liderazgo» del jefe comunal no solo para «mitigar los riesgos crecientes de tener obras y mantenimientos cruciales paralizados», sino también para impulsar una acción coordinada en el ámbito legislativo.
La estrategia del gremio apunta a una declaración urgente y contundente del Honorable Concejo Deliberante (HCD) y de los diputados de la provincia de Buenos Aires. El objetivo es claro y dual:
- Forzar la Transferencia de Fondos: Que los cuerpos legislativos locales y provinciales respalden el reclamo por la «transferencia inmediata de los fondos viales retenidos» a la región.
- Garantizar la Continuidad: Exigir la «reactivación de los proyectos de infraestructura» que son vitales para el desarrollo económico y productivo de Bahía Blanca y sus distritos vecinos, asegurando así la transitabilidad.
La declaración de emergencia no es solo un acto simbólico, sino una herramienta administrativa que podría acelerar procesos de contratación, reasignación de partidas y gestión de recursos extraordinarios, esenciales para afrontar el deterioro de la red vial.
Vialidad Nacional, entre la Disolución y los Despidos
El trasfondo de este pedido urgente es la profunda crisis que atraviesa Vialidad Nacional a nivel federal. El dirigente gremial detalla en su informe que el organismo se enfrenta a una crisis integral marcada por tres grandes amenazas que impactan directamente en su capacidad operativa:
- Amenaza de Disolución: El organismo está en la mira de las políticas de ajuste y reestructuración del Estado, lo que pone en duda su continuidad institucional tal como se la conoce.
- Despidos Masivos: Existe una proyección de aproximadamente 1.500 desvinculaciones de personal técnico clave a nivel nacional. La pérdida de capital humano especializado en el Distrito XII de Bahía Blanca significaría un golpe irrecuperable para el mantenimiento de rutas esenciales.
- Paralización de Obras Federales: El freno en la transferencia de recursos ha detenido o ralentizado múltiples proyectos de infraestructura vial que son cruciales para el crecimiento regional y la seguridad en el transporte de cargas y pasajeros.
La declaración de emergencia solicitada al Municipio busca poner un freno a esta espiral de deterioro y generar un escudo político regional para proteger los empleos, los fondos retenidos y la infraestructura vital, asumiendo que la inacción del gobierno federal no puede ser excusa para el colapso local.
