
El contratista que lideró las obras en el exclusivo country Indio Cuá declaró ante la justicia pagos por US$245 mil en negro. Mensajes temporales, una cascada de lujo y las contradicciones que complican al Jefe de Gabinete.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito que rodea a Manuel Adorni ha sumado un testimonio que amenaza con quebrar la defensa del funcionario. Matías Tabar, el arquitecto y contratista encargado de las lujosas refacciones en la propiedad del funcionario en el country Indio Cuá, se presentó ante el fiscal Gerardo Pollicita con un relato detallado que expone movimientos de dinero fuera del sistema financiero y maniobras para ocultar pruebas.
Tabar no es un desconocido en el ámbito de las obras premium, pero su perfil cobró una relevancia pública inesperada tras confesar el cobro de 245.000 dólares en efectivo y sin facturación. Según el testimonio, el dinero fue entregado en dos tramos: una «seña» de US$55.000 en 2024 y el grueso de la operación, unos US$190.000, durante el transcurso de 2025.
Un perfil político afín y un quiebre inesperado
Resulta paradójico que el hombre que hoy compromete el futuro judicial de Adorni comparta, al menos en redes sociales, gran parte de la retórica oficialista. En sus perfiles digitales, Tabar se muestra como un ferviente crítico del kirchnerismo, con publicaciones dirigidas contra figuras como Cristina Fernández, Sergio Massa y el dirigente gremial Roberto Baradel.
Incluso ha utilizado sus plataformas para fustigar la corrupción asociada a Lázaro Báez. Sin embargo, este alineamiento ideológico no impidió que Tabar decidiera resguardar su propia situación legal aportando su teléfono celular a la fiscalía.


Cascada, quincho y mensajes temporales
El detalle de las obras realizadas entre septiembre de 2024 y julio de 2025 refleja un nivel de vida difícil de justificar con los ingresos declarados del funcionario. En un lote de 400 metros cuadrados, Tabar supervisó la renovación total de cocina, baños y pisos, además de la construcción de un quincho de alta gama y una pileta que incluye una cascada decorativa en el jardín.
El momento de mayor tensión en la declaración ocurrió cuando el arquitecto reveló un contacto reciente por parte de Adorni. Mediante el uso de mensajes temporales de WhatsApp, el Jefe de Gabinete le habría ofrecido «asistencia» de su equipo legal ante el avance de la causa. Tabar admitió que inicialmente consideró la propuesta, pero que tras recibir asesoramiento externo, decidió rechazarla y presentarse como testigo para evitar ser procesado por encubrimiento o coordinación de testimonios.
La fiscalía ya cuenta con los datos de los albañiles, plomeros y electricistas que trabajaron en la obra, quienes serán citados para ratificar el flujo de dinero y la magnitud de las tareas realizadas en el country.
