
Lautaro Martínez, el delantero bahiense campeón del mundo y figura del Inter de Milán, revolucionó el estadio Gustavo Novoa al compartir un entrenamiento con el plantel de San Francisco. Tras su participación en el Mundial de Clubes y unos días de descanso, el «Toro» regresó a su ciudad natal para reconectar con el club que lo vio crecer, antes de volver a Italia.
La presencia de Martínez, que acaparó todas las miradas, representó un importante estímulo anímico para el equipo de Emanuel Dambolena, que se prepara para el Torneo Clausura de la Liga del Sur. Aunque el «Santo» busca levantar cabeza tras un último puesto en el Apertura de Primera División, la visita de una estrella mundial inyectó entusiasmo y esperanza.
Durante su paso por el Club San Francisco, Lautaro no ocultó su profundo vínculo afectivo con la institución, destacando el valor de la familia en su esencia. «Familia es la principal palabra que este club transmite», expresó en un video institucional, visiblemente emocionado. Y añadió, resaltando la fuerte conexión personal y familiar: «Mi papá se retiró acá y lo hemos vivido en carne propia. Hoy mi papá es presidente, mi hermano juega acá y mi mamá trabaja en el club. La familia está presente y hoy están viviendo para San Francisco».
El delantero también manifestó su alegría por el notorio crecimiento y las mejoras en las instalaciones del club. «Estoy contento por las obras que se están haciendo, por cómo está el estadio, las canchas, la cantina y todo el entorno a este estadio que siempre fue a pulmón y hoy refleja el trabajo de los hinchas y de toda la gente que colabora», afirmó, valorando el esfuerzo colectivo detrás del desarrollo del «Santo».
La visita de Lautaro Martínez no solo fue un evento deportivo, sino una emotiva reafirmación de su arraigo a Bahía Blanca y al Club San Francisco, dejando una huella de inspiración y orgullo en la comunidad futbolística local.
