
El crédito destinado a las familias comenzó a mostrar claras señales de contracción en el país. Durante el mes de julio, el financiamiento a las personas físicas alcanzó los $99,4 billones, lo que representó una caída del 0,7% en términos reales en comparación con junio, aunque la cifra todavía se mantiene un 4,7% por encima de los niveles registrados un año atrás.
El informe titulado “Crédito a las familias: radiografía provincial”, elaborado de manera conjunta por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral y la consultora EcoGo a partir de registros oficiales del BCRA, el INDEC y la CEPAL, expone que la mora total por monto alcanzó el 18% del crédito. Esto significó un alza de 0,5 puntos porcentuales respecto al mes anterior y de 10,3 puntos frente a julio del año pasado, acumulando 21 meses consecutivos de deterioro sostenido. El fenómeno también repercute en la cantidad de personas afectadas: el 26,6% de los deudores registró al menos un saldo irregular.
Sin embargo, al analizar la mora operativa —indicador que excluye los créditos en situación 5, considerados la categoría de mayor irregularidad e irrecuperabilidad—, los datos reflejan una primera señal de estabilidad. Este indicador se ubicó en el 11,8% de la cartera total, comenzando a mostrar una meseta que permite filtrar las variaciones en los criterios contables que aplican las entidades para castigar la cartera incobrable.
El estudio revela además marcadas asimetrías provinciales. La Rioja encabeza el listado de mayor mora por monto con un 25,3%, seguida por Santa Cruz (23,6%) y San Luis (23,5%); mientras que La Pampa (9,6%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (12,4%) y Entre Ríos (14%) exhiben las menores tasas de incumplimiento. En cuanto al nivel de endeudamiento familiar medido respecto del Producto Bruto Geográfico, Tucumán lidera con un 13,5%, ubicándose por encima del promedio nacional del 8,8%.
Finalmente, la investigación resalta que los proveedores no financieros de crédito (PNFC) —como las tarjetas de comercios o mutuales— concentran los índices de morosidad más críticos. Aunque representan el 14,6% del crédito nacional, este segmento registra una mora por monto del 31,3%, en contraste con el sistema financiero bancario tradicional, donde la mora se sitúa en un 15,8%.
