
El Instituto de Energía de la Universidad Austral organizó el seminario internacional de GLP “De Argentina hacia el mundo”, un espacio de debate estratégico que reunió a representantes del sector público, privado y académico de la cadena de valor del Gas Licuado de Petróleo. En un marco global condicionado por tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz y la escasez del suministro marítimo, los especialistas coincidieron en que el potencial de Vaca Muerta convierte al país en un actor determinante para satisfacer la demanda de América Latina y de los mercados de Asia-Pacífico.
Durante la apertura, el director del Instituto de Energía, Roberto Carnicer, sostuvo que el GLP pasará de ser un mero subproducto a convertirse en un vector estratégico de exportación, integración regional y generación de divisas. A su vez, el subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Federico Veller, remarcó que las reformas normativas, la mayor libertad comercial y la previsibilidad a 30 años que otorga el marco del RIGI afianzan la llegada del producto argentino a mercados internacionales como la India.
En el panel dedicado a la infraestructura y transporte, el CEO de Transportadora de Gas del Sur (TGS), Oscar Sardi, ponderó los proyectos de evacuación de la Cuenca Neuquina y destacó la relevancia estratégica de Bahía Blanca. En ese sentido, Sardi detalló el «Proyecto NGLs», considerado la mayor inversión prevista para el sector con un plazo de ejecución de 45 meses, que abarca una red de captación, procesamiento, poliducto, fraccionamiento en Bahía Blanca y una terminal portuaria en dicha localidad. Esta obra demandará 4.000 empleos directos, 15.000 indirectos y proyecta exportaciones anuales por 1.200 millones de dólares.
Las proyecciones del sector anticipan que la producción nacional de GLP trepará a 8,9 millones de toneladas anuales para comienzos de la próxima década. Frente a una demanda interna de 1,4 millones de toneladas —que abastece a cerca de 5,9 millones de hogares—, el país dispondrá de un saldo exportable superior a los 7 millones de toneladas. Según expusieron referentes de ARGUS e YPF, este incremento ubicará a la Argentina entre los primeros exportadores globales, permitiendo cubrir el déficit en la región e ingresar con fuerza en el mercado asiático, destino que concentra el 60% del consumo mundial.
