
Rodrigo Oscar Boelter afrontará desde este lunes el banquillo de los acusados en el Tribunal Oral Criminal Nº 2. Se lo imputa por utilizar una tarjeta oficial para extraer fondos destinados a infraestructura escolar cuando ya se encontraba en uso de licencia como director.
El Tribunal Oral Criminal Nº 2 de Bahía Blanca será el escenario, entre el 18 y el 20 de mayo, del juicio oral y público contra Rodrigo Oscar Boelter, exdirector de la Escuela de Educación Secundaria (E.E.S.) Nº 5 de Bahía San Blas, en el partido de Patagones. Boelter llega a esta instancia judicial severamente comprometido, acusado de haber sustraído de manera sistemática partidas presupuestarias giradas por el Gobierno nacional que debían aplicarse de forma exclusiva a la ejecución de mejoras de infraestructura en el mencionado establecimiento educativo.
La investigación penal preparatoria, capitaneada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) Nº 10 —especializada en delitos contra la administración pública— bajo la tutela del fiscal Gustavo Zorzano, determinó que las maniobras delictivas se perpetraron de manera continuada entre el 22 de enero y el 21 de septiembre del año 2016. Durante ese intervalo, el imputado valió de su condición de autoridad escolar para desviar los recursos económicos estatales hacia su patrimonio personal.
El mecanismo del fraude: la tarjeta Ticket Nación
El financiamiento en cuestión formaba parte del Plan Mejora Institucional de Nivel Secundario, un programa federal gestionado e instrumentado por el Ministerio de Educación de la Nación en articulación operativa con la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. Para operativizar los pagos a proveedores y la compra de materiales de obra, el Estado acreditaba los flujos de dinero en una tarjeta magnética corporativa denominada «Ticket Nación», la cual estaba emitida a nombre y responsabilidad directa de Boelter en su carácter de director del colegio secundario.
La irregularidad medular del caso radica en la situación de revista del imputado al momento de concretar los movimientos de fondos. La denuncia penal original, impulsada por un bloque de consejeros escolares de Patagones, advirtió que el docente realizaba retiros en efectivo de los cajeros automáticos cuando formalmente ya no ejercía funciones al frente de la institución educativa sanblaseña.
Doble función pública y aprovechamiento del cargo
De acuerdo con las constancias acumuladas en el expediente, Boelter se encontraba gozando de una licencia extraordinaria en su cargo directivo desde el 10 de diciembre de 2015. El motivo de su apartamiento temporal de las aulas respondía a un ascenso político: había asumido la conducción institucional de la región como presidente del Consejo Escolar del Partido de Patagones.
Aprovechando que la tarjeta plástica corporativa continuaba físicamente bajo su custodia y que las claves de acceso al sistema bancario no habían sido revocadas por las autoridades de control técnico, el exfuncionario continuó ejecutando extracciones de dinero espurias durante gran parte del ciclo lectivo 2016, a sabiendas de que carecía de toda potestad jurídica y administrativa para disponer de esos recursos en beneficio de la escuela de San Blas.
La fiscalía especializada de Bahía Blanca logró colectar un robusto caudal probatorio durante la etapa preparatoria, compuesto por resúmenes de movimientos bancarios provistos por la entidad financiera estatal, informes de auditoría del Consejo Escolar y registros de cámaras de seguridad de las sucursales bancarias. Con estos elementos, Boelter deberá responder ante los magistrados bajo la gravosa calificación penal de peculado en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público, delitos que contemplan severas penas de prisión de cumplimiento efectivo e inhabilitación perpetua para ejercer cargos en el Estado.
