
La menor ingresó al Hospital Municipal con un cuadro de convulsiones tras ser hallada en un departamento junto a tres adolescentes y cuatro hombres adultos. La Fiscalía N.º 3 inició una investigación para determinar las circunstancias del hecho y posibles abusos.
Una alarmante situación se registró durante la madrugada del pasado domingo en el macrocentro de Bahía Blanca, donde una niña de 12 años debió ser trasladada de urgencia al Hospital Municipal tras sufrir convulsiones. El caso, que ya se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía N.º 3, cobró mayor gravedad cuando los exámenes médicos confirmaron que la menor presentaba una severa intoxicación por el consumo de cocaína, marihuana y alcohol.
La intervención se inició a partir de un llamado de emergencia que derivó el envío de una ambulancia a un departamento céntrico. Al arribar al lugar, el personal médico y los efectivos policiales se toparon con una escena que definieron como una «extraña situación»: en el inmueble se encontraban la víctima junto a otras tres menores de edad y cuatro hombres adultos, cuyas edades oscilan entre los 35 y 56 años.
Hallazgos sospechosos y reticencia
Según fuentes vinculadas a la investigación, al momento de ser asistida por los servidores públicos, se observó que la niña presentaba su ropa interior «desacomodada». A pesar de la evidencia física y clínica del cuadro de intoxicación, en un primer momento la menor manifestó su voluntad de no someterse a los exámenes toxicológicos, aunque finalmente los profesionales del centro asistencial procedieron de oficio ante la gravedad del cuadro y la vulnerabilidad de la paciente.
Un profesional del Hospital Municipal, tras constatar la presencia de estupefacientes en el organismo de la pequeña, radicó la denuncia correspondiente para activar los protocolos de protección de menores y la investigación penal preparatoria.
La hipótesis de la justicia
La UFIJ N.º 3 trabaja ahora para reconstruir lo sucedido dentro del departamento. No se descarta que entre los adultos presentes y las adolescentes existiera algún tipo de vínculo familiar directo, lo que podría agravar la calificación legal de los sujetos implicados en caso de confirmarse delitos contra la integridad sexual o facilitación de estupefacientes.
Por el momento, no se han ordenado detenciones, pero la justicia analiza los testimonios de las otras adolescentes presentes y el entorno de los hombres identificados en el lugar para esclarecer cómo una niña de 12 años terminó consumiendo drogas duras en un entorno de adultos
