
La Unión Industrial Argentina informó que la actividad del sector bajó 4,2% interanual durante noviembre, dentro de un marco muy de evolución muy heterogéneo, y con retrasos en los pagos de sus clientes y al sector financiero.
El Centro de Estudios de la UIA dio cuenta que, “con estos datos junto con las estimaciones, el nivel acumulado la actividad industrial aún se encuentra estancada”, en los niveles del cuarto trimestre 2024 y un 10% por debajo de 2022 y 2023”.
La elevada heterogeneidad en la evolución de los rubros se reflejó en que sólo refinación de petróleo y producción de motos se encuentran recuperando los niveles de 2022.
Además, por tamaño de empresa, de acuerdo con el informe de coyuntura de la Fundación Observatorio PyME la situación “fue crítica“ durante el tercer trimestre de 2025, en donde persiste la retracción de la actividad con una caída acumulada de la producción de 4,1% y del empleo de 4,6%.
El informe de la UIA dio cuenta que el 52% de las empresas reportaron retrasos en los pagos de clientes y 35% con dificultades para cumplir sus compromisos financieros.
Siguiendo el mismo reporte del Observatorio Pyme, entre las principales dificultades, el 81% de las empresas presentaron una fuerte presión de costos, y el 37% perdió participación en el mercado interno ante una competencia importada principalmente de productos de origen chino.
A mediados de mes, El empresario José Urtubey manifestó su preocupación por la posibilidad de una «importación indiscriminada, porque obviamente va a dañar todo el aparato productivo».
El ex vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió que el esfuerzo que están haciendo los argentinos «no debería terminar beneficiado el intercambio comercial indiscriminado con China» y en ese marco, es necesario «buscar algún tipo de regulación» ante la avalancha de importaciones.
