
La Confederación General del Trabajo (CGT) regional de Bahía Blanca emitió un comunicado contundente contra el Gobierno Nacional, manifestando su «gran preocupación» por el recorte a la mitad de los fondos destinados a mitigar las consecuencias de la trágica inundación que azotó la ciudad el 7 de marzo.
En un comunicado que lleva la firma de los secretarios generales Roberto Arcángel, Carlos de Boer y Saúl Osés, la CGT de Bahía Blanca ha alzado la voz ante lo que califican como un abandono por parte de las autoridades nacionales. El texto, fechado el 15 de septiembre de 2025, critica duramente una decisión que, según la central sindical, parece ser un acto de desprecio hacia los ciudadanos afectados.
El comunicado apunta directamente a la frase supuestamente pronunciada por «dos funcionarios nuevos, que nunca estuvieron en cargos políticos y que no pueden ser calificados de CASTA», en referencia a Guillermo Francos y Luis Caputo, quienes, al ver los resultados electorales, habrían manifestado: «QUE SE ARREGLEN SOLOS, TOTAL NOS VOTAN IGUAL». Esta cita, aunque no se presenta con una fuente directa, es el eje de la dura crítica de la CGT, que la considera un reflejo de la indiferencia del gobierno central.
Según el documento, a seis meses de la catástrofe que dejó un saldo trágico y graves daños materiales, los fondos para las obras de infraestructura prometidas, los beneficios impositivos y la ayuda a comerciantes y empresas aún no han llegado. La CGT enfatiza que las obras de infraestructura son «imprescindibles» y no pueden demorarse.
El comunicado insta a «todas las fuerzas vivas de la ciudad y los representantes políticos de todas las fuerzas políticas» a unirse y hacer oír su reclamo. La central obrera hace un llamado a la unidad para exigir los recursos necesarios que aseguren que la ciudad no vuelva a sufrir las mismas consecuencias y para que se cumplan las ayudas económicas prometidas para la recuperación económica local. La CGT sostiene que la decisión gubernamental es «injusta» y «un ensañamiento» contra el pueblo de Bahía Blanca.
Este pronunciamiento se suma a un creciente coro de voces críticas de diversos sectores de la sociedad civil y política local, quienes denuncian la lentitud y la falta de transparencia en la gestión de la ayuda post-catástrofe. La situación pone de manifiesto una profunda tensión entre las autoridades locales y nacionales, con la población afectada en el medio, a la espera de una respuesta concreta y soluciones duraderas.
La CGT de Bahía Blanca reafirma su compromiso con los bahienses, recordando que el aporte de los impuestos que pagan los ciudadanos es parte fundamental del PBI y debería ser retribuido con el apoyo y los recursos necesarios para enfrentar este tipo de crisis.
