
En ese sentido, advirtió que el gobierno de Donald Trump «debería abstenerse de obstruir o sabotear deliberadamente la asistencia que prestan otros países a las naciones en vías de desarrollo» y no «sacrificar el bienestar de los pueblos de estas naciones para servir a sus egoístas intereses geopolíticos».
La Embajada destacó que «el swap ha desempeñado un papel importante en el mantenimiento de la estabilidad económica y financiera de la Argentina» y que su renovación fue fundamental para «la obtención del financiamiento pertinente del Fondo Monetario Internacional (FMI)».
«En lugar de dedicar su tiempo y energía a desacreditar y atacar en forma recurrente a China, o señalar con el dedo a los países de región por sus cooperaciones con otros países, o intentar imponer una nueva versión de la Doctrina Monroe, sería mucho más productivo realizar contribuciones reales a favor del desarrollo de los países de la región», sostuvo.
En ese contexto, afirmó que la decisión de imponer aranceles como «supuesta protección» contra los productos chinos «no es más que unilateralismo, proteccionismo y bullying económico». «Es, en esencia, un intento deliberado de privar a otros países – especialmente a los del Sur Global – de su derecho al desarrollo», señaló.
La Embajada acusó a Estados Unidos de «utilizar este escenario como una herramienta para ‘ensuciar’ la normal cooperación de China con otros países», lo que constituye «una flagrante coerción económica y una intimidación de carácter hegemónico».
«China va a trabajar con los países de todo el mundo para defender los principios de consulta entre todos, aporte de todos y beneficios para todos. China va a perseverar en el multilateralismo genuino y a salvaguardar el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas (ONU) y el régimen de comercio multilateral que funciona en torno a la Organización Mundial de Comercio (OMC)», concluyó.

