
El buque escuela de la Armada Argentina zarpó este sábado desde el puerto de Buenos Aires con más de 250 tripulantes. Durante cinco meses, visitará puertos de Brasil, Jamaica y Estados Unidos, donde participará en un evento náutico internacional por los 250 años de independencia norteamericana.
Bajo un sol que acompañó la tradicional ceremonia de despedida, la Fragata ARA Libertad soltó amarras este sábado a las 13:00 desde el Apostadero Naval Buenos Aires. Se trata del inicio del 54° Viaje de Instrucción, una travesía que combina la formación profesional de los futuros oficiales con el rol de «embajadora de los mares», llevando la identidad nacional por diversos puertos del continente americano.
Formación de vanguardia en alta mar
Al mando del capitán de navío Jorge Gabriel Cáceres, la unidad transporta a guardiamarinas en comisión pertenecientes a las promociones 155° de Comando Naval, 90° de Infantería de Marina y 111° de Intendencia. Para estos 45 jóvenes, la navegación es la instancia final de evaluación donde deben aplicar los conocimientos adquiridos en la Escuela Naval Militar.
La metodología a bordo es rigurosa: la dotación estudiantil se divide en grupos que rotan entre la instrucción académica y las guardias operativas. Mientras una parte asiste a clases sobre Ética Pública, Planeamiento Naval y Comunicaciones, la otra se encarga de las maniobras de velas, la navegación y la logística de la unidad. Esta rotación asegura que cada oficial egrese con una experiencia integral sobre la vida y el trabajo en una unidad de superficie.
Un itinerario con escala en la historia
La travesía, que se extenderá por cinco meses y ocho días, tiene como primer destino Fortaleza, en Brasil. Sin embargo, el momento de mayor relevancia internacional ocurrirá en julio, cuando el buque arribe a Nueva York. Allí, la «Libertad» participará del evento náutico Sail 250, una imponente reunión de grandes veleros de todo el mundo para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos.
El buque también hará escala en puertos estratégicos como Baltimore y Boston, antes de descender hacia el Caribe para atracar en Kingston (Jamaica) y Puerto Rico. En cada parada, la fragata abre sus puertas al público y funciona como una plataforma diplomática donde se promocionan productos argentinos, fortaleciendo los vínculos comerciales y culturales.
El retorno a casa
Tras una última escala en Río de Janeiro, el buque escuela emprenderá el regreso final hacia el estuario del Río de la Plata. Se prevé que la Fragata Libertad ingrese nuevamente a Buenos Aires el 19 de septiembre, completando un ciclo de instrucción que este año contó con un condimento especial: la presencia de 30 civiles ganadores de un sorteo oficial, quienes compartieron la emoción de la zarpada inicial.
