
Luchi Davit, una talentosa bahiense radicada en Buenos Aires, está forjando una prometedora carrera en el mundo de la música. A sus 23 años, la artista se destaca no solo por su voz, sino también por componer sus propias canciones, que ya están disponibles en plataformas digitales. Con un camino que se inició a los 7 años, la joven ha demostrado una pasión y dedicación que la llevaron a audicionar y ser aceptada en la prestigiosa academia de Cris Morena.
Desde su infancia, la música fue el motor de su vida. «Esta historia empezó desde muy chica, cuando en el living de mi casa cantaba y bailaba con mi mamá», relató. Su interés por el arte se consolidó a los 7 años, cuando se unió al coro de la iglesia San Roque de Bahía Blanca y comenzó a tomar clases de guitarra. A los 12 años, decidió perfeccionar su voz y se inscribió en la escuela de canto de Valeria Lynch, marcando así el inicio de su formación profesional.
Luchi ha recorrido escenarios importantes en su ciudad natal, como los teatros Don Bosco y Municipal, y ha participado en shows de la escuela de acrobacia aérea de Pitu Blázquez, donde también demostraba su talento vocal. Tras culminar sus estudios secundarios, se mudó a la capital para continuar su formación, donde estudió musicoterapia en la UBA y teatro musical.
El punto de inflexión en su carrera llegó cuando un compañero de teatro la animó a audicionar en la academia de Cris Morena, reconocida por ser cuna de grandes talentos. A pesar de la exigencia del casting, Luchi logró deslumbrar con su habilidad para cantar, componer y actuar. «Me llamó Cris diciéndome ‘Vení que te quiero ver en persona, te voy a audicionar yo'», recordó con emoción, un momento que describe como «tocar el cielo con las manos».
Como artista independiente, Luchi ya ha publicado cinco canciones de autoría propia: «En Secreto», «Lo mismo de siempre», «Balada», «Sintonía» y «Stream love». Además de su faceta musical, la bahiense ha incursionado en el mundo de la publicidad, llegando a trabajar como doble de imagen de Lali Espósito para una reconocida marca de productos capilares.
Pero más allá de sus logros actuales, Luchi Davit conserva un anhelo muy particular: «cantar en Monte Hermoso, en la Fiesta de la Primavera». La artista, que considera a la ciudad balnearia como un lugar arraigado a sus sentimientos, sueña con subirse a ese escenario donde, como espectadora, aplaudió a grandes bandas y solistas. Su objetivo es estrenar un nuevo tema en el festival, que ya está ensayando con una banda. «Estoy convencida de que la ilusión es la madre de los sueños, y que para querer ser hay que arriesgar», concluyó, reafirmando su compromiso con la música.
