
Durante 2025 se patentaron 4.813 motos 0 km en Bahía Blanca, un 30,4 % más que el año anterior. El crecimiento estuvo impulsado por la financiación, la consolidación de concesionarias oficiales y la fuerte demanda de modelos de 110 cc, que dominaron el mercado local.
El mercado de motos 0 kilómetro cerró 2025 con números positivos en Bahía Blanca, replicando la tendencia alcista registrada a nivel nacional. Según los datos de patentamientos, durante el último año se comercializaron 4.813 unidades en la ciudad, lo que representa un crecimiento interanual del 30,4 % respecto de las 3.690 registradas en 2024.
El desempeño local se mantuvo apenas por debajo del promedio nacional, donde se patentaron 650.325 motos, con un incremento del 33,8 % en comparación con el año anterior, de acuerdo con cifras de la División Motovehículos de Acara.
La expansión del mercado estuvo traccionada principalmente por las facilidades de financiación, las cuotas fijas y la mayor presencia de concesionarias oficiales en la ciudad, factores que mejoraron la accesibilidad y la confianza de los compradores.
“Si las condiciones financieras y las tasas de interés acompañan, para 2026 entendemos que el mercado nacional podría ubicarse entre las 670.000 y 680.000 unidades. Y algo similar podría suceder en Bahía Blanca”, señaló Gustavo Gallego, referente del Grupo GRP.
Gallego explicó que el mercado de motos suele moverse en sintonía con el de los automóviles, aunque con particularidades propias. “Son industrias que se correlacionan. Cuando el contexto económico se ajusta, la moto tiende a crecer más porque es una herramienta de trabajo y la cuota es mucho más accesible”, afirmó.
El peso de la financiación y la postventa
Uno de los factores determinantes del crecimiento fue el acceso al crédito. Actualmente, gran parte de las operaciones se apoya en planes de financiación que permiten cubrir entre el 50 y el 60 % del valor del vehículo, con plazos que van de 12 a 18 meses.
Entre las principales alternativas se destacan los créditos directos de importadores —orientados especialmente a modelos de 110 cc—, los convenios con tarjetas de crédito y los créditos bancarios tradicionales para motos de mayor valor.
A esto se suma la consolidación de concesionarias oficiales en Bahía Blanca, que garantizan disponibilidad de repuestos originales y un servicio de postventa sin necesidad de recurrir a grandes centros urbanos. “Eso le da tranquilidad al cliente y fortalece toda la cadena comercial”, remarcó Gallego.
Marcas líderes en el mercado local
En el ranking por marcas, Honda se posicionó como líder del mercado bahiense con 653 patentamientos, lo que representa el 13,5 % del total. Le siguieron Mondial, con 558 unidades (11,6 %), y Gilera, con 504 (10,5 %).
Completaron los primeros puestos Zanella (460), Motomel (324) y Corven (290), configurando un escenario altamente competitivo y con fuerte presencia de marcas nacionales y de producción local.
En total, durante 2025 se registraron patentamientos correspondientes a 39 marcas y más de 230 modelos distintos, aunque la mayor parte de las ventas se concentró en un reducido grupo de actores.
Los modelos más vendidos: dominio absoluto de los 110 cc
El análisis por modelos confirma la preferencia del consumidor bahiense por motos económicas, de bajo consumo y mantenimiento accesible. Ocho de los diez modelos más vendidos pertenecen al segmento de 110 cc.
El liderazgo fue para la Mondial LD 110 Max, con 390 patentamientos, seguida por la Gilera Smash (350) y la Zanella ZB 110 (232). En el cuarto lugar se ubicó la Honda Wave 110S, con 227 unidades.
Recién a partir del noveno puesto aparecen motos de mayor cilindrada, como la Honda XR 250 Tornado y la Honda XR 150 L, reflejando una demanda más específica, asociada al uso recreativo o rural.
Modelos de 150 cc, como la Honda GLH 150, la Motomel S2 150 y la Corven Triax 150, mantuvieron volúmenes estables dentro de un segmento intermedio.
Una herramienta clave de movilidad
Las cifras confirman que la moto continúa consolidándose como un medio de transporte esencial en la ciudad, especialmente para repartidores, trabajadores independientes y jóvenes que buscan una alternativa más económica frente al automóvil.
Mientras un auto promedio supera ampliamente los 30 millones de pesos, una moto de entrada ronda los 1,3 millones, lo que la convierte en una opción accesible en un contexto económico desafiante.
En ese escenario, Bahía Blanca no solo acompañó la tendencia nacional, sino que reafirmó un patrón de consumo basado en funcionalidad, confiabilidad y acceso al crédito, variables que seguirán marcando el pulso del mercado en 2026.
