

Un joven de 21 años fue aprehendido luego de protagonizar una huida a alta velocidad, invadir propiedad privada y autolesionarse durante su captura. El operativo incluyó el secuestro de una Honda XR190 sustraída en febrero y el hallazgo de estupefacientes entre las pertenencias del sospechoso.
Una serie de incidentes encadenados, que comenzaron con un control de rutina y terminaron con una violenta detención en el fondo de una vivienda, movilizaron a gran parte del Comando de Patrullas durante las últimas horas. El episodio se inició cuando los efectivos intentaron identificar al conductor de una motocicleta Honda XR190 negra en la calle Arias. Lejos de detener su marcha, el motociclista aceleró, dando inicio a una persecución por diversas arterias de la ciudad.
El seguimiento policial se extendió hasta la intersección de Teniente Farías y Ecuador. En ese punto, el sospechoso perdió la estabilidad del rodado y cayó al suelo. Sin embargo, no se entregó: abandonó la moto, el casco y una cadena con candado para continuar la fuga a pie, saltando paredones e ingresando a distintos domicilios del sector.
Hallazgo de la moto y alerta vecinal
Al verificar los datos de la Honda abandonada, los uniformados constataron que el vehículo tenía un pedido de secuestro activo desde el 21 de febrero de 2026, tramitado ante la Comisaría Quinta. Mientras se preservaba el lugar de la caída, un llamado al 911 alertó sobre la presencia de un extraño en una vivienda de la calle Mapuche al 1300.
La propietaria de la finca denunció que desconocidos se habrían ocultado en un galpón ubicado en el fondo de su terreno. Con la autorización de la mujer, el personal policial ingresó al inmueble y logró localizar al fugitivo, identificado como Carlos Moris Farías (21).
Resistencia y estupefacientes
La aprehensión no fue sencilla. Al verse rodeado, Farías opuso una férrea resistencia y, en un acto de violencia, rompió un vidrio de un cabezazo, provocándose cortes y daños en la propiedad. Una vez reducido, la requisa de rigor permitió el hallazgo de un envoltorio que contenía aproximadamente 1,4 gramos de cocaína.
Debido a la multiplicidad de delitos cometidos, en el caso intervienen tres fiscalías distintas: la UFIJ N° 2, la N° 15 y la N° 19. El joven enfrenta ahora una pesada carátula judicial que incluye los delitos de encubrimiento, violación de domicilio, daño, desobediencia e infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes.
