
En una contundente autocrítica y un diagnóstico sombrío sobre el presente político, el referente histórico del radicalismo, Ricardo Alfonsín, visitó Bahía Blanca para trazar un repaso de su trayectoria y lanzar duras críticas tanto al devenir de la Unión Cívica Radical como a las políticas del gobierno de Javier Milei. Desde los estudios de Radio Altos, acompañado por Silvia Saravia, del Frente Amplio por la Democracia, Alfonsín alertó sobre un «riesgo profundo» para la democracia nacional.
Con la serenidad que otorgan los años de militancia, el exdiputado y exembajador en España se refirió a sus inicios en el partido, aclarando que su ingreso fue «crítico» y marcado por internas ante lo que consideraba «desviaciones ideológicas y metodológicas». Rechazó comparaciones con su padre, Raúl Alfonsín, enfatizando que, aunque comparte valores y una visión de lo que el partido debería ser, «nunca competí con mi viejo».
El Deterioro de la Identidad Radical y Errores Clave:
Alfonsín fue implacable al señalar la pérdida de identidad del radicalismo, sosteniendo que esta se refleja en sus programas de gobierno. «Con la nuestra, nunca podríamos haber derogado el impuesto a los bienes personales en una circunstancia como esta, en la que la gente está muy mal», afirmó.
El dirigente repasó el declive del partido post-2001 y los errores estratégicos: «El primer error fue romper el Frente Amplio UNEN, que podía haber ganado las elecciones de 2015. El segundo fue hacer un frente con la derecha. El tercero, actuar como convidado de piedra, diciendo todo que sí». También lamentó la ausencia de candidaturas presidenciales propias desde 2011, mencionando a Mauricio Macri en 2015 y 2019, y a Patricia Bullrich en 2023. Atribuyó esta deriva a la transformación del partido en una «maquinaria electoral» que prioriza resultados sobre la identidad popular y republicana.
Duras Acusaciones Contra el Gobierno de Milei:
El exlegislador no dudó en cuestionar directamente al gobierno de Javier Milei, acusándolo de haber implementado un «plan sistemático de intimidación y criminalización» de la protesta social. Ejemplificó con «allanamientos a partir de denuncias telefónicas anónimas sin constatar nada, con fuerzas que rompían puertas» y la utilización de gas pimienta contra niños y detenciones con personas «golpeadas», calificándolo de «no casualidad» sino «intimidación».
Asimismo, Alfonsín criticó el trato de la administración nacional hacia las provincias y gobernadores, mencionando «presiones y extorsiones» para influir en votaciones legislativas, incluso tras el temporal del 7 de marzo que azotó Bahía Blanca. Tildó la política del oficialismo como «reaccionaria, conservadora, oligárquica».
El Frente Amplio por la Democracia y la Urgencia de Frenar al Oficialismo:
Ante este panorama, Alfonsín lidera el Frente Amplio por la Democracia, un espacio que, según Silvia Saravia, busca «juntarse los diferentes y ponerse de acuerdo» en puntos comunes para un proyecto de país. Alfonsín recalcó que «el problema no es de la democracia, sino que los que la han mal usado y usufructuado».
De cara a las elecciones legislativas de 2025, el dirigente se mostró convencido de que La Libertad Avanza no resultará ganadora, desestimando encuestas que sugieren lo contrario al no captar «lo que está pasando» en una sociedad agotada. «El 99,9% te dice que está peor. Yo creo que por eso se va a producir un cambio importante», afirmó.
Alfonsín enfatizó que la principal responsabilidad de la oposición es construir una alternativa capaz de poner «un freno y límites» a Milei, no solo en cuestiones institucionales como el respeto a la República y la independencia de poderes, sino también a su política económica. Instó a «equilibrar a la derecha en la Argentina conducida por un presidente dogmático, sectario, fanático», y llamó a que ingresen más legisladores al Congreso que los que apoyan al oficialismo, ya que el control parlamentario actual se debe a «votos de la oposición amigable». «Ser violento no es ser valiente, elegir no ser violento y generar políticas, es un acto de valentía ciudadana», concluyó.
