
La descoordinación de los semáforos produce un constante arrancar y frenar que aumenta el consumo de combustible. Por este motivo, Google lanzó la iniciativa 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯 𝘓𝘪𝘨𝘩𝘵, que se basa en la información proveniente de los usuarios de Google Maps con el objetivo de evitar embotellamientos.
De este modo, la aplicación recibe actualizaciones sobre el tránsito diario y la programación de cada semáforo. Con esta información, crea un modelo e indica cambios en los intervalos para brindar prioridad a las arterias más congestionadas.
Es decir, crea ondas verdes dinámicas para mejorar el flujo de tránsito y así evitar frenar y arrancar el auto, redundando en una mayor fluidez de la conducción.
𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯 𝘓𝘪𝘨𝘩𝘵 ya se puso a prueba en tres ciudades: Haifa -Israel-, Bangalore -India- y Río de Janeiro -Brasil-. Allí se evidenció un 30 % menos de autos detenidos y 10 % menos de emisiones en las intersecciones viales.
