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Urgente Convocatoria: Política Obrera Demanda Marcha Masiva Contra el Genocidio en Gaza y Reivindica el «Nunca Más»

El Comité Nacional de Política Obrera hace un llamado a las Organizaciones de Derechos Humanos a liderar una movilización multitudinaria en Argentina, exigiendo el cese del genocidio en Gaza, el retiro de las tropas israelíes y el enjuiciamiento de los responsables, denunciando la complicidad imperialista y la inacción política local ante una "calamidad internacional inminente".

En un enérgico comunicado emitido en el 56° aniversario del Cordobazo, el Comité Nacional de Política Obrera lanzó una contundente convocatoria a las Organizaciones de Derechos Humanos en Argentina, instándolas a movilizar a la sociedad en una marcha masiva. El objetivo central es exigir el cese inmediato del genocidio en Gaza, el retiro de las tropas de Israel y el juicio y castigo a todos los culpables de los crímenes que se cometen en la región.

El Comité expresa una profunda conmoción ante la “matanza indiscriminada de palestinos en Gaza”, que ha dejado “casi cien mil hombres, mujeres, niños y bebés, incluidos aquellos que yacen bajo los escombros”. Esta dramática situación ha llevado a que las autoridades del Estado de Israel sean oficialmente condenadas por la Corte Penal Internacional como «criminales de guerra». La denuncia de Política Obrera se extiende a Cisjordania, donde, según el comunicado, ocurre algo similar, con un “propósito común: despojar al pueblo palestino de su territorio, propiedades, cultivos, viviendas y terrenos”. Los métodos denunciados son brutales: “bombardeos contra hospitales y escuelas, acompañados de hambrunas planificadas, vienen acompañados por torturas y ejecuciones sumarias”.

La organización subraya que esta barbarie ha estremecido la “conciencia judía mundial” frente al “espectáculo de un genocidio, una limpieza étnica y una ‘solución concluyente’”. Remarca que “personalidades judías más renombradas se han pronunciado por este crimen de crímenes” y que “decenas de miles de esta comunidad participan sin respiro de las manifestaciones de protesta de todo el mundo”.

Política Obrera va más allá de un análisis local, advirtiendo que lo que ocurre en Gaza “no se trata, sin embargo, de un episodio trágico local”. Lo califica como un “experimento de matanza colectiva que alcanza a todos los pueblos del mundo que se rebelen contra la opresión nacional y social, o que simplemente se interpongan a los imperialismos de turno en el marco de una guerra que es definitivamente mundial”. La agrupación traza un paralelo histórico escalofriante, señalando que “el genocidio armenio en la primera guerra imperialista mundial fue seguido por el genocidio ‘final’ contra el pueblo judío en la segunda guerra imperialista, y está precedido ahora por la limpieza étnica en Palestina – el anuncio de una calamidad internacional inminente”.

El comunicado critica duramente la “demorada reacción diplomática de las grandes potencias”, advirtiendo que “no debería engañar a nadie”. Sostiene que “los estados imperialistas han sido los mayores financistas de este genocidio”, y que “ninguno de ellos ha dejado de asistir al Estado de Israel, mientras sus voceros se empeñan en protestar por lo que ocurre, con el propósito fundamental de engañar a su propia opinión pública, a la cual persiguen bajo el anatema del «antisemitismo»”. En una acusación directa, Política Obrera cita a “los mayores estudiosos del Holocausto” que han demostrado que “los gabinetes y ministerios de los gobiernos imperialistas alojan una mayoría de antisemitas asumidos, que utilizan al sionismo para sus propios intereses”. En este contexto, mencionan la intención de Donald Trump de “convertir a Gaza en una Riviera frente al Mediterráneo o en un Puerto Madero mileísta frente al Río de la Plata”.

La crítica se extiende al ámbito nacional, afirmando que “Argentina está gobernada por socios declarados del estado genocida”. El comunicado denuncia a un gobierno que “quiere reponer el ‘orden’ establecido por la última dictadura militar” y advierte que “acallar la indignación del pueblo de este país y contener el afán de salir a manifestar la protesta, equivale a una capitulación ante el fascismo corrompe la memoria por los 30 mil desaparecidos”. Para reforzar esta denuncia, Política Obrera menciona que “Hugo Alconada Mon, periodista investigador del diario La Nación, ha documentado que la SIDE del liberticismo es una cueva del Mossad y de la CIA”. La situación se agrava, según el Comité, con la designación de Netanyahu a la cabeza del Mossad de “un personaje partidario de no dejar en pie personas ni estructuras a lo largo y ancho la Franja de Gaza”, de acuerdo al diario israelí Haaretz. Concluyen que “no intervenir contra este genocidio constituye un entierro concluyente del «Nunca Más»”.

La organización también cuestiona duramente a la oposición local. Señala que “los opositores nativos al gobierno de la motosierra social no han abierto la boca en un año y medio, salvo para condenar «el terrorismo de Hamás»”. Y ponen al “kirchnerismo” al frente de este “silencio ensordecedor e incluso de esta aprobación de los crímenes humanitarios contra el pueblo palestino”. Apuntan directamente a los líderes de este espacio: “ninguno de sus dos jefes, Cristina Fernández y Axel Kicillof, prolíficos para condenar la ‘economía bimonetaria’, han encontrado la oportunidad para condenar una ‘guerra’ capaz de mutilar a un matrimonio de médicos gazatíes de nueve de sus diez hijos en un solo bombardeo”.

Ante este panorama, Política Obrera insta a las organizaciones de Derechos Humanos —especialmente Madres y Abuelas— a “retomar el liderazgo de Azucena Villaflor, Hebe de Bonafini y Catalina Guagnini, frente a la dictadura militar”. Sostienen que estas organizaciones “tienen la autoridad para llevar a la calle a millones de argentinos de La Quiaca a Tierra del Fuego”. Si esto ocurre, “la causa de los derechos humanos volvería a cobrar su carácter revolucionario”, y “Argentina volvería a la primera plana del mundo por una lucha contra los masacradores en uno de sus nidos – los socios liberticidas de Netanyahu”. El Comité visualiza “en la primera fila de la marcha” a “luchadores palestinos en nuestro país y por quienes no quieren que una camarilla de criminales y el imperialismo mundial manchen de forma irrevocable la historia de un pueblo que ha aportado figuras y luchas extraordinarias al movimiento obrero mundial y a la Humanidad”.

El comunicado cierra con un llamado a la acción y un compromiso con la memoria histórica, fechado en Buenos Aires, el 29 de mayo de 2025, coincidiendo con el 56° aniversario del Cordobazo.

En un enérgico comunicado emitido en el 56° aniversario del Cordobazo, el Comité Nacional de Política Obrera lanzó una contundente convocatoria a las Organizaciones de Derechos Humanos en Argentina, instándolas a movilizar a la sociedad en una marcha masiva. El objetivo central es exigir el cese inmediato del genocidio en Gaza, el retiro de las tropas de Israel y el juicio y castigo a todos los culpables de los crímenes que se cometen en la región.

El Comité expresa una profunda conmoción ante la “matanza indiscriminada de palestinos en Gaza”, que ha dejado “casi cien mil hombres, mujeres, niños y bebés, incluidos aquellos que yacen bajo los escombros”. Esta dramática situación ha llevado a que las autoridades del Estado de Israel sean oficialmente condenadas por la Corte Penal Internacional como «criminales de guerra». La denuncia de Política Obrera se extiende a Cisjordania, donde, según el comunicado, ocurre algo similar, con un “propósito común: despojar al pueblo palestino de su territorio, propiedades, cultivos, viviendas y terrenos”. Los métodos denunciados son brutales: “bombardeos contra hospitales y escuelas, acompañados de hambrunas planificadas, vienen acompañados por torturas y ejecuciones sumarias”.

La organización subraya que esta barbarie ha estremecido la “conciencia judía mundial” frente al “espectáculo de un genocidio, una limpieza étnica y una ‘solución concluyente’”. Remarca que “personalidades judías más renombradas se han pronunciado por este crimen de crímenes” y que “decenas de miles de esta comunidad participan sin respiro de las manifestaciones de protesta de todo el mundo”.

Política Obrera va más allá de un análisis local, advirtiendo que lo que ocurre en Gaza “no se trata, sin embargo, de un episodio trágico local”. Lo califica como un “experimento de matanza colectiva que alcanza a todos los pueblos del mundo que se rebelen contra la opresión nacional y social, o que simplemente se interpongan a los imperialismos de turno en el marco de una guerra que es definitivamente mundial”. La agrupación traza un paralelo histórico escalofriante, señalando que “el genocidio armenio en la primera guerra imperialista mundial fue seguido por el genocidio ‘final’ contra el pueblo judío en la segunda guerra imperialista, y está precedido ahora por la limpieza étnica en Palestina – el anuncio de una calamidad internacional inminente”.

El comunicado critica duramente la “demorada reacción diplomática de las grandes potencias”, advirtiendo que “no debería engañar a nadie”. Sostiene que “los estados imperialistas han sido los mayores financistas de este genocidio”, y que “ninguno de ellos ha dejado de asistir al Estado de Israel, mientras sus voceros se empeñan en protestar por lo que ocurre, con el propósito fundamental de engañar a su propia opinión pública, a la cual persiguen bajo el anatema del «antisemitismo»”. En una acusación directa, Política Obrera cita a “los mayores estudiosos del Holocausto” que han demostrado que “los gabinetes y ministerios de los gobiernos imperialistas alojan una mayoría de antisemitas asumidos, que utilizan al sionismo para sus propios intereses”. En este contexto, mencionan la intención de Donald Trump de “convertir a Gaza en una Riviera frente al Mediterráneo o en un Puerto Madero mileísta frente al Río de la Plata”.

La crítica se extiende al ámbito nacional, afirmando que “Argentina está gobernada por socios declarados del estado genocida”. El comunicado denuncia a un gobierno que “quiere reponer el ‘orden’ establecido por la última dictadura militar” y advierte que “acallar la indignación del pueblo de este país y contener el afán de salir a manifestar la protesta, equivale a una capitulación ante el fascismo corrompe la memoria por los 30 mil desaparecidos”. Para reforzar esta denuncia, Política Obrera menciona que “Hugo Alconada Mon, periodista investigador del diario La Nación, ha documentado que la SIDE del liberticismo es una cueva del Mossad y de la CIA”. La situación se agrava, según el Comité, con la designación de Netanyahu a la cabeza del Mossad de “un personaje partidario de no dejar en pie personas ni estructuras a lo largo y ancho la Franja de Gaza”, de acuerdo al diario israelí Haaretz. Concluyen que “no intervenir contra este genocidio constituye un entierro concluyente del «Nunca Más»”.

La organización también cuestiona duramente a la oposición local. Señala que “los opositores nativos al gobierno de la motosierra social no han abierto la boca en un año y medio, salvo para condenar «el terrorismo de Hamás»”. Y ponen al “kirchnerismo” al frente de este “silencio ensordecedor e incluso de esta aprobación de los crímenes humanitarios contra el pueblo palestino”. Apuntan directamente a los líderes de este espacio: “ninguno de sus dos jefes, Cristina Fernández y Axel Kicillof, prolíficos para condenar la ‘economía bimonetaria’, han encontrado la oportunidad para condenar una ‘guerra’ capaz de mutilar a un matrimonio de médicos gazatíes de nueve de sus diez hijos en un solo bombardeo”.

Ante este panorama, Política Obrera insta a las organizaciones de Derechos Humanos —especialmente Madres y Abuelas— a “retomar el liderazgo de Azucena Villaflor, Hebe de Bonafini y Catalina Guagnini, frente a la dictadura militar”. Sostienen que estas organizaciones “tienen la autoridad para llevar a la calle a millones de argentinos de La Quiaca a Tierra del Fuego”. Si esto ocurre, “la causa de los derechos humanos volvería a cobrar su carácter revolucionario”, y “Argentina volvería a la primera plana del mundo por una lucha contra los masacradores en uno de sus nidos – los socios liberticidas de Netanyahu”. El Comité visualiza “en la primera fila de la marcha” a “luchadores palestinos en nuestro país y por quienes no quieren que una camarilla de criminales y el imperialismo mundial manchen de forma irrevocable la historia de un pueblo que ha aportado figuras y luchas extraordinarias al movimiento obrero mundial y a la Humanidad”.

El comunicado cierra con un llamado a la acción y un compromiso con la memoria histórica, fechado en Buenos Aires, el 29 de mayo de 2025, coincidiendo con el 56° aniversario del Cordobazo.

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