


Como consecuencia, los agentes decidieron retirarle el carnet al conductor como así también retener su licencia, aunque no secuestraron el vehículo por tratarse de un auto oficial. Según trascendió, el hecho ocurrió el 17 de enero, pero la información se conoció recién durante las últimas horas.
Una vez realizado el procedimiento habitual para ese tipo de casos, determinaron severas sanciones: quedó inhabilitado para manejar hasta mediados de mayo y la Justicia le impuso una multa por 6.000 Unidades Fijas (UF), cuyo monto es de 420 pesos por unidad y equivale a unos $2.520.000.
La causa quedó en manos del Juzgado Contravencional N°1, conducido por el juez Guillermo Lorca.