
Una investigación de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y la agencia Nexus alertó sobre la significativa baja en audiencias de TV, asistencias a estadios y disminución de la masa societaria en el fútbol brasileño. Esta tendencia contrasta con los récords históricos de crecimiento en socios y público que mantiene la Liga Profesional de Fútbol (LPF) argentina.
El fútbol brasileño, históricamente un bastión de pasión y masividad, enfrenta un preocupante panorama de desinterés. Un informe reciente, elaborado por la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) junto con la agencia de investigación Nexus, reveló cifras que alertan sobre la baja en el consumo de sus partidos y la asistencia a los estadios, una tendencia que se profundizaría con el arribo de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y la presencia de grupos inversores.
La encuesta, realizada entre 2.006 personas mayores de 16 años, arrojó datos contundentes: el 59% de los brasileños nunca ha asistido a un partido en un estadio, y un 22% adicional, que solía hacerlo, ahora prefiere ver los encuentros desde su hogar.
La baja demanda en el gigante sudamericano
Los números de consumo también encendieron las alarmas. Si bien el fútbol sigue siendo un deporte masivo, la regularidad del consumo se diluye:
- Solo el 47% de los brasileños ve partidos de fútbol semanalmente.
- El 26% de la población afirma no ver fútbol en absoluto, ni por televisión ni por internet.
- Entre los que ven partidos en casa, un 15% lo hace solo ocasionalmente, mientras que un 6% lo hace mensualmente y un 5% cada dos semanas.
La baja demanda de público y telespectadores se ve reflejada en la disminución de las masas sociales de los clubes, lo que impacta directamente en su sustentabilidad económica. La asistencia a los estadios se concentra en una minoría: solo un 2% de la población asiste al estadio cada semana, y otro 2% cada dos semanas. Estos números sugieren que, a pesar de la popularidad del deporte, la experiencia de asistir al Brasileirão es cada vez menos convocante.
Argentina, con tendencia opuesta y récords
En contraste con el panorama brasileño, el fútbol argentino, a través de la Liga Profesional de Fútbol (LPF), exhibe una tendencia alcista y récords de crecimiento que se consolidaron en 2024 y se mantienen en 2025.
Según el informe de la LPF a finales del año pasado, los clubes de la máxima categoría registraron un crecimiento en su masa societaria, pasando de 1,67 millones a 1,73 millones de asociados. Este incremento, que marca récords históricos en la mayoría de las entidades, se traduce directamente en un aumento en la cantidad de público en los estadios, que pasó de un promedio de 240/250 mil personas por semana en 2024 a 260/270 mil en 2025.
Este crecimiento no es casual. Los clubes argentinos están implementando activamente estrategias comerciales orientadas a fidelizar y aumentar su número de socios, una fuente vital de ingresos en el contexto económico actual.
Estrategias de fidelización y beneficios sociales
El esfuerzo de los clubes de Primera División se ve reflejado en varias iniciativas concretas:
- Récords en Abonos: Varios clubes marcaron un récord en la venta de abonos para la temporada 2025.
- Reducción de Precios: Se observa una visible reducción de precios en las entradas populares.
- Ingreso Gratuito para Socios: Una estrategia habitual, especialmente en tiempos de crisis, es habilitar el ingreso sin costo de los socios a las tribunas populares con solo tener la cuota al día.
Además de los beneficios directos para el acceso a los partidos, los clubes han ampliado las «ofertas» para su masa societaria. Por ejemplo, Belgrano de Córdoba lanzó la campaña “La cuota se paga sola”, ofreciendo importantes descuentos y reintegros en combustibles, supermercados, indumentaria y gastronomía, demostrando que la cuota social funciona como una plataforma de beneficios económicos tangibles.
El caso de Aldosivi de Mar del Plata, aunque actualmente en la segunda categoría, ilustra la importancia de la masa social en la proyección de la infraestructura. El club sueña con tener su estadio propio, para lo cual necesita alcanzar los 10.000 asociados para lograr una sustentabilidad económica del 100%. Actualmente, con 5.000 socios, el presidente del club subraya la necesidad de duplicar ese número para concretar el objetivo.
Mientras el fútbol brasileño lucha contra la apatía de sus consumidores, la Liga Profesional Argentina demuestra que la gestión orientada al socio y la fidelización de la hinchada siguen siendo pilares fundamentales para el crecimiento y la vitalidad del espectáculo deportivo en el país.
