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Máxima tensión en la CGT: cumbre de emergencia ante la presión de los gremios duros por un paro general

La central obrera definirá este lunes su estrategia frente a la reforma laboral en Diputados. Sectores combativos liderados por Moyano, Furlán y Aguiar exigen una huelga de 24 horas y amenazan con "prender fuego el país" si avanza la normativa.

La Confederación General del Trabajo (CGT) atraviesa horas decisivas. Tras meses de una tensa tregua interna, el Consejo Directivo de la central obrera convocó a una reunión de urgencia para este lunes a las 16:00 hs. El encuentro, que se desarrollará de manera virtual, tiene un objetivo claro: definir si se convoca a un paro nacional de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei.

La decisión de la mesa chica de la CGT se produce tras una catarata de críticas por parte del «sindicalismo duro». Referentes como Abel Furlán (UOM) y Pablo Moyano (Camioneros) han calificado de «tibia» y «dialoguista» la postura del triunvirato conductor. La presión escaló tras la media sanción en el Senado, donde la falta de una huelga nacional fue vista por los sectores combativos como una «oportunidad perdida» que debilitó la movilización en las calles.


«Prender fuego el país»: la advertencia de los gremios combativos

Las declaraciones de los líderes gremiales han subido de tono en las últimas horas. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, fue uno de los más tajantes al afirmar que se debe construir un «clima de mayor hostilidad» para los diputados. «No es una utopía voltear esta ley o al menos que se empantane su tratamiento», advirtió, al tiempo que denunció supuestos sobornos en el Congreso.

Por su parte, Daniel Yofra, titular de la Federación de Aceiteros, encendió la alarma con una frase incendiaria: aseguró que los sindicatos «van a prender fuego el país» si la reforma laboral se convierte en ley. Para este sector, la única salida es una huelga general por tiempo indeterminado.


La grieta interna y el futuro de la reforma

Dentro de la CGT, el ala moderada —que incluye a «los gordos» y los independientes— prefiere agotar las instancias de negociación. Apuestan a que las diferencias surgidas en bloques aliados al oficialismo (como el PRO y sectores del peronismo) sobre puntos como las indemnizaciones, el pago mediante billeteras virtuales y la regulación del derecho a huelga, terminen por trabar el proyecto en la Cámara Baja.

Sin embargo, el clima «por abajo» parece desbordar a la conducción. «El triunvirato se dio cuenta de que si no impulsaban el paro, iban a quedar descolocados frente a las bases que ya estaban planificando el cese de actividades», confió un dirigente de peso.

Puntos críticos que rechaza el sindicalismo:

  1. Derecho de huelga: La estricta regulación en servicios esenciales.

  2. Asambleas: Las limitaciones a las reuniones sindicales en lugares de trabajo.

  3. Indemnizaciones: La creación del fondo de cese que reemplazaría el sistema actual.

  4. Jornada laboral: Los cambios en el régimen de horas y vacaciones.

La reunión de este lunes no solo determinará la fecha de una posible medida de fuerza, sino que también pondrá a prueba la unidad de una central obrera que hoy se muestra fracturada entre el diálogo institucional y la confrontación directa en las calles.

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