
El fuero comercial nacional registra un aumento significativo en las demandas de juicios ejecutivos iniciadas por el Banco Santander. La Justicia investiga las tasas de interés aplicadas y la gestión de los límites de compra, que en diversos casos fueron excedidos ampliamente.
El sistema financiero enfrenta un creciente escrutinio judicial respecto a la gestión de cobro de saldos adeudados por tarjetas de crédito. En el centro de esta atención se encuentra el Banco Santander, entidad que lidera la presentación de demandas de juicios ejecutivos contra clientes morosos en el fuero comercial nacional. Según fuentes judiciales, estos procesos suelen avanzar con celeridad debido a la falta de presentación de los clientes en la instancia denominada «preparación de la vía ejecutiva», lo que permite a la entidad obtener sentencias favorables.
Irregularidades en los reclamos y límites excedidos
Distintos actores del ámbito judicial han señalado patrones preocupantes en las demandas iniciadas por la entidad. De acuerdo con informes de fiscalía, los montos reclamados superan en más del 300% los límites de compra que el propio banco había aprobado originalmente para sus usuarios. Se sospecha que existe una perforación sistemática de estos límites, donde el banco demanda saldos que duplican, triplican o quintuplican el límite original, convirtiendo al «límite de compra» en una figura ficticia que la entidad expande de manera unilateral.
El análisis de expedientes judiciales específicos ilustra esta problemática:
Expediente 4923/2026 (Juzgado N° 16): Se detectó el cobro de intereses compensatorios de hasta 160% anual, con pagos mínimos y totales que superaron el límite de compra de la usuaria, que era de $6.110.200, mientras que el banco reclamó $22.025.652,62.
Expediente 10316/2026 (Juzgado N° 19): Los fiscales detectaron refinanciaciones con tasas del 223,31% anual y un incremento unilateral de los límites. El usuario, con un límite de $15.250.000, enfrentó un reclamo de $56.157.422,31.
Asimismo, la Justicia investiga el uso de mecanismos de anatocismo —cobro de intereses sobre intereses—, especialmente en planes de financiamiento. También se han reportado casos donde la entidad habría autorizado transacciones masivas y consecutivas a través de plataformas como Mercado Pago, inflando los saldos de los clientes sin una evaluación de riesgo crediticio adecuada.
La postura de la entidad financiera
Por su parte, Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, se refirió al contexto financiero durante una conferencia organizada por Moody’s a principios de mayo. El ejecutivo reconoció un incremento en la mora, especialmente en el consumo con tarjetas de crédito y préstamos personales, al tiempo que celebró una transición hacia «tasas de interés reales» en el sistema.
Sin embargo, el escenario se complejiza por la disparidad entre el crecimiento de los salarios y la inflación, lo que ha derivado en un sobreendeudamiento crónico de los usuarios. Según los analistas judiciales, la falta de medidas preventivas por parte del banco, como el congelamiento de cuentas o la emisión de alertas de riesgo, ha profundizado la imposibilidad de pago de los clientes. Actualmente, este problema es considerado sistémico, evidenciado por la aparición de nuevas líneas de crédito en otros bancos, como el Banco Nación, destinadas a consolidar deudas con tasas que, si bien son menores, se mantienen por encima de las proyecciones inflacionarias oficiales para 2026.
