
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer este martes los resultados correspondientes al mes de septiembre del indicador que mide las expectativas y el grado de optimismo o pesimismo de las firmas pertenecientes a la industria manufacturera. Según se desprende del informe técnico oficial, el índice de confianza empresarial del sector fabril se ubicó en -18,9%, confirmando la persistencia de un contexto complejo para la actividad industrial del país.
A pesar de que el guarismo registrado en septiembre representa una leve atenuación frente al -20,2% contabilizado en el mes de agosto, el sector fabril no logra revertir la tendencia adversa y acumula un ciclo prolongado de terreno negativo que se extiende desde principios del año anterior.
En lo que respecta a las perspectivas de evolución para el último trimestre del año (período comprendido entre octubre y diciembre de 2026), los directivos y dueños de las plantas manufactureras mantienen una postura de marcada prudencia. Un 67,5% de los empresarios consultados estimó que sus volúmenes de producción se mantendrán estables respecto a los registros actuales. En tanto, las diferencias se evidencian entre quienes anticipan variaciones: un 19,3% proyecta un menor nivel de actividad fabril, mientras que solo un 13,2% confía en lograr un incremento, configurando un saldo neto negativo de -6,1% para el cierre del ejercicio.
La principal fuente de preocupación para la dirigencia industrial radica en la evolución del flujo de pedidos. Durante septiembre, un 48,4% de las plantas encuestadas consideró que la demanda proveniente de sus clientes se posicionó por debajo de los niveles considerados normales. En el extremo opuesto, tan solo un 3,0% percibió que los pedidos superaron sus previsiones, mientras que el 48,6% restante observó una demanda en parámetros estables, dejando un balance neto de demanda marcadamente desfavorable del -45,5%.
Por el lado de los inventarios de mercadería acumulados en depósitos y depósitos industriales, la medición mostró un comportamiento diferenciado. El 62,7% de los consultados consideró que su nivel actual de stock es el adecuado para la operatoria, mientras que un 21,2% reconoció poseer un volumen de bienes guardados superior al aconsejable y un 16,0% señaló encontrarse por debajo de lo necesario, lo que arrojó un balance positivo del 5,2% en materia de administración de inventarios.
Freno en la confianza del comercio minorista y mayorista
De forma paralela, el informe del INDEC dio a conocer los resultados de la Encuesta de Tendencia de Negocios aplicada a cadenas de supermercados y autoservicios mayoristas para el mes de septiembre. El Indicador de Confianza Empresarial (ICE) correspondiente a este segmento se situó en -4,3%, marcando un contrapunto con los períodos previos del año, en los cuales la medición se había aproximado a una postura de neutralidad. El dato expone un sesgo de mayor cautela y una ralentización de las expectativas de ventas en el mostrador.
Al evaluar la situación comercial del momento, los empresarios del sector comercial arrojaron un balance neto desfavorable del -31,4%. Si bien un 57,0% calificó el estado de su negocio como «normal», un 37,2% lo catalogó derechamente como «malo». Únicamente el 5,8% de los ejecutivos consultados consideró la marcha de sus ventas durante septiembre como «buena».
En contraposición a la evaluación del presente, las proyecciones comerciales para el cuarto trimestre (octubre-diciembre de 2026) reflejan un sesgo optimista que atenuó la retracción general del indicador. Un 22,1% de las cadenas comerciales prevé una mejoría en sus niveles de venta hacia fin de año, frente a un 5,8% que espera un deterioro. Por su parte, el 72,1% restante considera que la situación comercial se mantendrá sin cambios, consolidando un balance de expectativas favorable de 16,3%.
Finalmente, en lo concerniente al volumen de mercadería guardada en góndolas y depósitos comerciales, la medición del INDEC arrojó un comportamiento equilibrado: el 60,5% de los supermercados y mayoristas afirmó que sus niveles de stock se encuentran dentro de los parámetros considerados normales.
